Trump en rueda de prensa, ayer, en la Casa Blanca, en Washington. Foto: AP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, zanjó ayer una áspera polémica a raíz de su política nuclear, cuestionándose si no se deberían revocar licencias de medios de prensa a los que acusa de emitir “noticias falsas”.

El mandatario reaccionó así a un reporte de la red de televisión NBC sobre un alegado pedido de la Casa Blanca para aumentar considerablemente el arsenal nuclear estadounidense, versión que Trump considera “inventada”. “Con todas las noticias falsas que salen de NBC News y otras redes, ¿en qué momento es apropiado cuestionar sus licencias?”, se preguntó el presidente en la red Twitter.

De acuerdo con NBC, durante una reunión en el verano boreal con el alto mando militar, Trump quedó impresionado con gráficos que mostraban la disminución del número de ojivas nucleares en poder del Pentágono, y exigió un aumento. En Twi-tter, Trump afirmó que NBC News “inventó una historia de que yo quiero aumentar diez veces el arsenal nuclear de Estados Unidos. Pura ficción”.

  • El Tip: Con anterioridad, el republicano criticó al competidor de NBC, CNN, al que ha insultado en Twitter repetidas veces.

Una actitud similar se le recriminó a Hugo Chávez en el año 2007 cuando optó por no renovar la licencia de radiofrecuencia a la cadena RCTV. La medida fue duramente criticada por gran parte de la sociedad venezolana, así como por otros medios del mundo.

La oposición venezolana consideró el fin de la concesión como un método para acallar críticas y dinamitar la libertad de expresión, mientras que desde el gobierno chavista alegaron que dicha medida se tomó con base en el trato que RCTV dio al golpe de Estado que sufrió Venezuela en 2002, donde se “apoyó abiertamente el golpe de 2002 y se rehusó a mostrar las imágenes de sus simpatizantes [de Chávez] que hicieron que la situación terminara a su favor”.

Más tarde, al recibir al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, Trump aseguró que la cobertura periodística a su gestión era por momentos “asquerosa”. “Es francamente asquerosa la forma en que la prensa puede escribir lo que quiera”, afirmó el mandatario, para afirmar que “la prensa debería hablar más honestamente. He visto una deshonestidad tremenda en la prensa. No es siquiera una cuestión de distorsión”.

En una nota oficial de apenas una línea, el secretario de Defensa, Jim Mattis, afirmó que el reporte era “absolutamente falso”. “Ese tipo de reporte erróneo es irresponsable”, expresó.

Un eventual aumento del arsenal nuclear estadounidense sería una contravención de acuerdos internacionales de no proliferación, con consecuencias imprevisibles en todo el mundo.

Pero más allá de la controversia sobre el eventual aumento del arsenal nuclear, no es la primera vez que Trump reacciona con amenazas directas a los medios de prensa y hasta a los propios periodistas.

El 5 de mayo, también irritado con reportes en las principales redes de televisión que consideró críticos a su gestión, Trump recurrió a Twitter para sugerir abiertamente que el Senado investigue a esos periodistas. “¡Por qué la Comisión de Inteligencia del Senado no se dedica a las Redes de Noticias Falsas en nuestro país, para que vean cuántas de nuestras noticias son simplemente falsas!”, sugirió el presidente.

En ese caso, el presidente también estaba irritado con la red NBC a raíz de un reporte según el cual el Secretario de Estado, Rex Tillerson, se había referido a él como “un estúpido”. Aunque Tillerson buscó apagar la controversia y desestimó el reporte como “insignificante”, no desmintió de manera inequívoca haber utilizado ese término, dejando esa tarea a su vocera en el Departamento de Estado.

La relación de Trump con la prensa se ha mantenido en tensión desde que era aspirante a la presidencia de Estados Unidos. En agosto de 2015 se vio uno de sus primeros ataques directos, cuando el entonces precandidato republicano echó de una conferencia de prensa a Jorge Ramos, periodista mexicano de Univision. Poco después le tocó a la ex presentadora de Fox News, Megyn Kelly, que fue blanco de un comentario poco afortunado de Trump en Twitter luego de haberlo cuestionado en un debate.

Entrega a hacker la Seguridad Interna

Se prevé que el presidente Donald Trump designe a la asesora de la Casa Blanca Kirstjen Nielsen como secretaria de Seguridad Nacional, de acuerdo con tres personas al tanto del caso.

Las tres fuentes hablaron bajo la condición de anonimato porque todavía no hay un anuncio formal.

Nielsen era la mano derecha de John Kelly cuando era secretario de Seguridad Nacional. Nielsen se mudó con Kelly a la Casa Blanca cuando fue elegido para el jefe de gabinete de Trump. En este tiempo, Elaine Duke ha desempeñado el cargo de secretaria interina.

Ni la Casa Blanca ni Nielsen respondieron a las solicitudes de comentarios. Neilsen es experta en seguridad política y seguridad nacional. Anteriormente trabajó como asistente especial del expresidente George W. Bush y para la Administración de Seguridad en el Transporte.