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El Banco Mundial (BM) incrementó su previsión de crecimiento para México en 0.4 puntos porcentuales, al pasarla de 1.8 a 2.2 por ciento para 2017, debido a que espera que los factores externos asociados al crecimiento de Latinoamérica, como el dinamismo de las economías estadounidense y china, se estabilicen o incluso muestren una “leve mejoría”.

“Se espera que los factores externos que típicamente han estado asociados al crecimiento de la región (los precios de las manufacturas y el crecimiento de China para Sudamérica y el crecimiento de Estados Unidos para México, América Central y el Caribe), permanezcan estables, o a lo sumo muestren una leve mejoría”, puntualizó el organismo.

Si bien la previsión de crecimiento del Banco Mundial para nuestro país es mayor al pronostico de 2.1 por ciento que publicó este martes el Fondo Monetario Internacional (FMI), no descarta que aún haya riesgos para la región de América Latina, incluido México.

  • El Dato: El principal riesgo es tener recursos fiscales escasos, mismos que se vuelven insuficientes ante los desastres naturales que han impactado a México y el Caribe.

En su reporte “Entre la espada y la pared: La encrucijada de la política monetaria en América Latina y el Caribe”, expone que el principal riesgo es tener recursos fiscales escasos, los cuales se vuelven insuficientes ante la serie de desastres naturales, que han impactado a México y a la zona del Caribe.

Aunado a ello detalló que en caso de que las políticas proteccionistas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se materialicen, los países de la región tendrán que contar con sus propias fuentes de crecimiento o herramientas para lograrlo, como las reformas estructurales en pensiones, el mercado laboral y educativo, y un alza en los gastos de infraestructura.

Sin embargo, la pobre recaudación fiscal es la principal preocupación para el futuro cercano, pues debido a ella será limitado el espacio para políticas fiscales contracíclicas, necesarias para estimular el crecimiento y para apoyar los esfuerzos de reconstrucción.

“La situación fiscal de la región en general es precaria y eso va a requerir un ajuste fiscal en muchos de los países de la región, pero hay un espacio fiscal sumamente limitado, lo cual implica que no habrá campo de maniobra para ningún tipo de política contracíclica”, indicó el economista en jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Carlos Végh.

En conferencia, el representante del organismo internacional comentó que si bien es muy pronto para conocer el valor de los daños causados por las tormentas, huracanes y terremotos en la región latinoamericana, para el caso de México el gobierno prevé que sumen unos dos mil millones de dólares, es decir, que el efecto de los desastres naturales en su PIB sería de entre 0.2 y 0.3 por ciento, calculó.

El documento resalta que la débil situación fiscal de la región ha ocasionado que el nivel de deuda pública, para Latinoamérica y el Caribe, sea en promedio de 58.7 por ciento de su PIB, ello porque hay seis países que superan el 80 por ciento del valor de su economía.

El organismo mundial comentó que ese nivel de deuda afectará eventualmente las calificaciones crediticias de forma negativa, al igual que al costo de endeudamiento, tanto doméstico como externo, en la región.