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Empresario secuestrado. Foto: Especial
Empresario secuestrado. Foto: Especial

Una camioneta Jeep Patriot, blanca con quemacocos y placas de circulación X75AEN es rastreada por agentes de la Procuraduría General de Justicia y de la Secretaría de Seguridad Pública capitalinas, como la principal pista a seguir para dar con los secuestradores del restaurantero Marco Aurelio Bastida, quien fue plagiado y asesinado la semana pasada.

Este lunes, La Razón dio a conocer la historia de este hombre, quien fue plagiado luego de que alguien le hizo un pedido de comida y acudió a entregarlo. Los captores exigían medio millón de pesos para liberarlo. Y aunque su familia reunió 200 mil pesos y los entregó a los delincuentes, a él lo asesinaron.

De acuerdo con reportes de la Fiscalía Especial de Investigación para la Atención del Delito de Secuestro, denominada Fuerza Antisecuestro (FAS), la última vez que su familia lo vio con vida fue cuando salió de su negocio precisamente a bordo de esa camioneta para entregar los alimentos.

Él y su hermano eran socios de un restaurante llamado The Beer Box, en San Jerónimo Lídice. Quien le llamó por teléfono lo citó en una calle en esa misma colonia. Ahí debía llevar lo que les pidieron, pero finalmente ya no regresó.

Unas horas después de que salió del restaurante, la esposa de Marco recibió una llamada desde el teléfono celular de su marido, pero la voz no era la de él. Quien se comunicó la amenazó, la insultó y le exigió el dinero.

Esa noche, la familia de Marco Aurelio se apresuró a reunir todo lo que pudieron en el menor tiempo posible. Así, juntaron 200 mil pesos en efectivo. Los llevaron en una bolsa negra y los dejaron en una caseta telefónica, como se los ordenaron.

Gráfico: La Razón de México

Los secuestradores le prometieron dejarlo en libertad alrededor de las 3:00 de la mañana. Sin embargo, esto fue una mentira: al hombre lo asesinaron.

El sábado Marco fue hallado muerto en una cancha de futbol rápido ubicada en la delegación Tlalpan. Estaba atado de manos y amordazado con un trapo blanco. Cerca de su cuerpo quedó un cartucho percutido, por lo cual las autoridades concluyeron que fue asesinado ahí mismo.

Hasta ayer, las autoridades no habían localizado la camioneta en la que se fue.

Los agentes antisecuestros rastrean en la zona de Tlalpan y Magdalena Contreras la unidad, además de que revisan cámaras de la ciudad y de circuito cerrado, para saber la ruta que tomó y poder ubicar a los hombres que se lo llevaron.

La FAS investiga la muerte de este hombre, la cual quedó registrada bajo el expediente CI/FAS/E/UI1/CD/1070/08-2018.

  • El Dato: De acuerdo a la PGJCDMX el secuestro ocurrió en la calle Maltrata, en San Jerónimo Lídice, el pasado 10 de agosto.