Exhiben colección única de estampas de Goya, Durero…

Las estampas de la colección del Museo de San Carlos tienen su origen en 1783, año en que se formalizó el establecimiento de la Real Academia de San Carlos de las Nobles Artes. Como parte del método de enseñanza, estas fueron fundamentales para que los alumnos practicaran las formas, las proporciones y la escala, pero también para que tuvieran referentes de obras consideradas fundamentales.

”Muchas de ellas estuvieron pegadas en las mesas, fueron utilizadas para las clases de escultura, algunas tienen anotaciones, o son muy escasas en el mundo, por lo tanto, son únicas. Se trata de documentos muy importantes”, explicó Alberto Soto, curador de la muestra El reencuentro de la belleza. Estampas y grabados del Museo Nacional de San Carlos, que puede visitarse a partir de este día.

Veinte generaciones de artistas utilizaron estas estampas como parte de sus ejercicios académicos y básicamente grabadores, dibujantes y pintores están representados en esta colección. “Si Rubens fue revalorado en el siglo XIX fue gracias a las colecciones de estampa que se resguardan aquí”. Se seleccionó un porcentaje representativo de obra con la que se busca explicar el origen y técnicas del grabado y el estampado, su importancia en la Nueva España y la exhibición de algunas piezas de estampa hecha en México.

Su valor es equiparable a cualquier pieza de arte no seriada producto de la pintura, la arquitectura o la música. Su aparente sencillez, portabilidad y facilidad para obtener una serie desde una misma matriz o placa realza su valor artístico. Agregó que para fines de la exposición se abrió una convocatoria dirigida a alumnos de licenciatura, que estuvieran dispuestos a aprender técnicas de grabado y conservación.

La muestra también presenta piezas de finales del siglo XV hasta principios del XIX de creadores como Alberto Durero, Francisco de Goya, Miguel Portillo y Miguel Cabrera. Además, se proyecta un video explicativo de las diversas técnicas de la estampa y se puede apreciar un tórculo (prensa calcográfica) de principios del siglo XX. Las piezas provienen también de los museos Soumaya, Franz Mayer y el Fondo Ibero-San Felipe de Jesús.