Sobrecarga sensorial

Especialista explica cómo ayudar ante una sobrecarga sensorial por autismo

Ruidos intensos, luces brillantes, multitudes, determinados olores o incluso el contacto físico pueden resultar abrumadores para algunas personas autistas

Información que sirve.
Información que sirve. Foto: Especial.

Ruidos intensos, luces brillantes, multitudes, determinados olores o incluso el contacto físico pueden resultar abrumadores para algunas personas autistas. Diego Hernández Pitta, especialista en temas sociales, llamó a aprender a reconocer estas situaciones y responder con empatía, en lugar de juzgar la conducta de quien las experimenta.

La sobrecarga sensorial ocurre cuando una persona recibe más información de la que puede procesar en ese momento. No todas las personas autistas la experimentan de la misma manera ni reaccionan ante los mismos estímulos. La National Autistic Society señala que pueden existir sensibilidades distintas al sonido, la luz, los olores, las texturas y otros estímulos del entorno.

Entre las señales pueden aparecer dificultad para comunicarse o concentrarse, necesidad de alejarse, cubrirse los oídos, caminar de un lado a otro, balancearse, llorar o mostrar una reacción emocional intensa.

Diego Hernández Pitta consideró importante entender que estas conductas no necesariamente representan enojo, mala educación o falta de disposición para convivir.

“Antes de juzgar una reacción debemos preguntarnos qué está viviendo esa persona y qué podemos hacer para disminuir aquello que la está abrumando”, planteó Diego Hernández Pitta.

Una primera medida es reducir los estímulos. Bajar la música, disminuir la intensidad de las luces o trasladarse a un lugar más tranquilo puede ayudar.

También conviene evitar demasiadas preguntas, hablar de manera sencilla y permitir que la persona disponga del tiempo necesario para recuperarse.

La National Autistic Society recomienda, cuando sea posible, retirar los desencadenantes, ofrecer un espacio tranquilo, reducir la cantidad de información verbal y evitar tocar a la persona si el contacto físico aumenta su malestar.

Para Diego Hernández Pitta uno de los principales errores es intentar obligar inmediatamente a la persona a comportarse como los demás esperan.

Diego Hernández Pitta explicó que permitir movimientos repetitivos que ayuden a autorregularse, respetar el silencio o facilitar herramientas como audífonos puede ser más útil que tratar de detener una conducta sólo porque resulta desconocida para quienes están alrededor.

Los CDC señalan que algunas personas autistas pueden experimentar estímulos sensoriales como restrictivos o abrumadores y que existen apoyos orientados a mejorar su funcionamiento cotidiano y calidad de vida.

El especialista Diego Hernández Pitta sostuvo que conocer estas diferencias puede mejorar la convivencia en escuelas, centros de trabajo, comercios, actividades recreativas y espacios familiares.

“Una sociedad incluyente también se construye aprendiendo a reaccionar ante las necesidades de los demás con respeto y sin prejuicios”, concluyó Diego Hernández Pitta.

Te puede interesar:

- Por pensiones, 14 universidades en fragilidad y 4 críticas; urge SEP reformas

- Van por atención de quejas legítimas en salud; esperan consulta en SNTSS

Únete a nuestro canal de WhatsApp. En La Razón enviamos a tu celular lo más importante de México y el Mundo, recuerda que una persona informada siempre tiene La Razón.

FGR


Google Reviews