Momentos de pánico precedieron al desplome de un avión privado en el condado de Palm Beach, Florida, en el que murieron nueve personas, de acuerdo con las últimas comunicaciones entre la tripulación de la aeronave y controladores de tráfico aéreo.
En las grabaciones, difundidas por el sitio LiveATC.net, es posible escuchar que la tripulación reportó condiciones meteorológicas adversas antes de emitir llamadas de auxilio cuando el avión comenzó a perder altitud a una gran velocidad.
La aeronave, un Learjet 60 con matrícula N722BD, fabricado por la empresa Bombardier, con sede en Canadá, había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino al Aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas. De acuerdo con la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por sus siglas en inglés), el incidente ocurrió alrededor de las 12:50 horas, tiempo local, cerca de Cresthaven.

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De acuerdo con las comunicaciones aéreas, el avión se encontraba a una altitud de unos 11 kilómetros cuando la piloto reportó a un controlador turbulencias, formación de hielo y precipitaciones, por lo que solicitó ascender en busca de condiciones de vuelo más estables.
En un primer momento, desde la cabina se informó con calma que había “hielo ligero y transparente”, además de “turbulencia moderada”. Sin embargo, las condiciones empeoraron rápidamente, cuando la aeronave comenzó un descenso pronunciado.
“Mayday, mayday”, informó la piloto, agitada, al comunicar que el avión descendía a unos 182 kilómetro por hora. Poco después, declaró una emergencia al reportar que la aeronave se encontraba en una “condición de exceso de velocidad”.
“Nos vamos a estrellar contra el suelo”, advirtió la piloto, tras informar que la velocidad de descenso había aumentado hasta aproximadamente 366 kilómetros por hora y que el avión comenzaba a inclinarse bruscamente hacia la derecha.
De acuerdo con los registros de la plataforma Flightradar24, la velocidad vertical llegó a superar los 585 kilómetros por hora.
Durante la última parte del intercambio con los controladores, la piloto intentaba informar con urgencia a la torre de control lo que ocurría. Sin embargo, la cabina únicamente logró informar: “Se nos acabó el tiempo”. Después, la comunicación se interrumpió.
El Learjet 60 terminó estrellándose a un costado de la carretera Military Trail, en las inmediaciones del centro comercial Palm Coast Plaza. Videos difundidos en redes sociales mostraron cómo la aeronave descendió rápidamente hasta impactar contra el suelo y provocar una explosión de grandes dimensiones.
En conferencia de prensa cerca del lugar del siniestro, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, calificó el hecho como “un accidente catastrófico” y describió la caída de la aeronave como “un misil cayendo”.
Por su parte, la FAA confirmó que la aeronave transportaba a nueve personas y anunció el inicio de las investigaciones junto con la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés).
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, calificó el accidente como una “tragedia horrorosa”. “Por favor, únanse a mí en oración por las familias y seres queridos de aquellos que perdimos”, escribió en la red social X. En su publicación, aseguró que ofrecería más detalles “a medida que sepamos más”.
Con información de Reuters y AP.
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