Desde mayo de este año se confirmó un brote de ébola en la República Democrática del Congo y en Uganda, y debido a que la cepa Bundibugyo no cuenta con una vacuna o tratamientos específicos, esta enfermedad continua bajo supervisión de las autoridades sanitarias.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) comenzó a enviar su apoyo directo a los gobiernos de la República Democrática del Congo y Uganda, incluyendo vigilancia, rastreo, preparación y gestión clínica, suministros y participación comunitaria.
De acuerdo con el comunicado de prensa que emitieron sobre el progreso contra las enfermedades tropicales desatendidas (ETD, por sus siglas en inglés), pese a que se han tenido avances en la erradicación de estas, se deben redoblar esfuerzos para no retroceder.
Al corte del último informe sobre ébola, se estima que esta se extendió hacia la República Democrática del Congo, la Región Africana, Kenia y Nigeria, por lo que hasta el 20 de octubre se tenía un total de 9 mil 704 casos confirmados.
Asimismo, se tiene un conteo de 4 mil 687 muertes en 66 zonas sanitarias de ocho provincias, representando una tasa bruta de letalidad de 48.3 por ciento, las cuales se han producido debido a los desafíos que presenta la dirección temprana y el acceso a atención médica.
Nuevas vacunas para ébola
Este 4 de noviembre, la OMS informó que se recomendó añadir dos nuevas vacunas al ensayo clínico Tumaini, como candidatas contra el ébola, específicamente para proteger a la población contra el virus Bundibugyo.
La primera vacuna es ChAdOx1, la cual fue desarrollada Universidad de Oxford en colaboración con el Serum Institute of India, mientras que la segunda vacuna propuesta para el ensayo clínico es mRNA-1469, de Moderna.
Ambas vacunas deben ser sometidas a una evaluación clínica más exhaustiva, por lo que estas entrarán en una fase de ensayos clínicos una vez que se obtengan las aprobaciones nacionales necesarias.
El ensayo Tumaini fue diseñado con la finalidad de probar los candidatos de vacunas mediante un enfoque de vacunación en anillo, en el que se incluye a los contactos de personas con diagnóstico confirmado de la enfermedad por el virus Bundibugyo.
Los posibles tratamientos también continúan bajo investigación en el ensayo PARTNERS iniciado en julio, en el que se está evaluando “si el anticuerpo monoclonal MBP134, el antiviral remdesivir o una combinación de ambos pueden mejorar la supervivencia de los pacientes con enfermedad confirmada por el virus Bundibugyo”.
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