Relevante, nos hacen ver, el rol que han jugado la secretaria de Energía, Luz Elena González, y el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor, Iván Escalante, en el refrendo del acuerdo entre el Gobierno y los expendedores de gasolina en el país, para que el precio de ese combustible se mantenga por debajo de los 24 pesos por litro. Es sabido que ambos son colaboradores eficientes de la Presidenta Claudia Sheinbaum no sólo ahora, sino desde que la mandataria era Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. Por lo pronto, el acuerdo signado ayer llega en un momento oportuno: justo cuando una amenaza de volatilidad, derivada del conflicto en Medio Oriente, se ciñe sobre los mercados petroleros. Fue la propia Presidenta quien informó ayer que “mientras en el mundo sube el precio de la gasolina, en México protegemos la economía de las familias, a través de la renovación del acuerdo voluntario con el 96% de las estaciones de servicio”. Ahí el dato.

Plan B, ahí viene
Entre quienes revisaron a detalle la votación con la que ayer los partidos Verde Ecologista y del Trabajo terminaron por sepultar la iniciativa de reforma electoral enviada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, nos cuentan que se dieron casos interesantes. Por ejemplo, tres diputadas de Morena votaron en contra: Giselle Yunueen Arellano Ávila, Alejandra Chedraui Peralta y Santy Montemayor Castillo, pero también un petista que votó a favor: Jesús Roberto Corral Ordóñez. Cosas que pasan, resulta que el diputado de Morena, Sergio Gutiérrez Luna, votó a favor de la propuesta presidencial, pero su esposa, Diana Barreras, que pertenece al Partido del Trabajo, votó en contra. Es sabido que hay un sector de los guindas a los que nada gusta la forma en la que los petistas se apartaron de la iniciativa presidencial y quienes piden que a éstos no se les den oportunidades en los procesos electorales por venir en los casos en donde acuerden ir juntos. Eso aún está en el terreno especulativo. Por lo pronto, pendientes.
Con la novedad de que el estado de Puebla empezará a formar parte de la Guía Michelin. Con ello, se ha informado, restaurantes destacados de la entidad serán incluidos en esa publicación considerada un referente a nivel global en cuestiones de gastronomía, a partir del próximo mes de mayo. La guía ya considera actualmente a establecimientos de la Ciudad de México, Oaxaca, Quintana Roo, Nuevo León, Baja California y Baja California Sur y ahora, con Puebla, se suman también Jalisco y Yucatán. El caso de Puebla es interesante, porque se trata del cuarto estado más visitado en todo el país y porque cuenta con una de las mejores gastronomías. Por lo pronto, en la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados están más que felices pues prevén impactos positivos en materia de turismo y, por supuesto, ven venir una derrama económica que beneficiará no sólo a cocineras tradicionales y chefs, sino también a agricultores. Pinta bien.
Nos cuentan que en el mercado financiero generó comentarios favorables la reciente colocación de Bancomext, institución que encabeza Roberto Lazzeri, la cual logró captar 12 mil 272 millones de pesos mediante certificados bursátiles, en una operación que registró una sobredemanda superior a dos veces el monto originalmente previsto. La emisión, nos comentan, obtuvo las más altas calificaciones crediticias y logró incluso colocarse por debajo del rango de tasa estimado, reflejo del apetito de inversionistas institucionales como Afores, bancos y fondos. Pero más allá de los números, quienes conocen de temas financieros nos dicen que la operación deja ver que la banca de desarrollo está siendo vista como una que mueve piezas para ampliar el financiamiento productivo, particularmente hacia Pymes y empresas vinculadas al comercio exterior. ¿Y eso qué detona? Bueno, pues que se fortalezcan las cadenas de valor, que es precisamente uno de los objetivos esenciales del Plan México que impulsa el Gobierno federal. Registrado.
› Rumbo a las negociaciones del T-MEC
Y nos piden no perder de vista que a unos días de encabezar la primera ronda de negociaciones de la revisión del T-MEC, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, está teniendo reuniones con representantes de sectores clave de la economía mexicana. Ayer, por ejemplo, en Puebla, tuvo un encuentro a puerta cerrada con la cúpula de la industria textilera que, nos comentan testigos del mismo, le reconoció las acciones que ha emprendido la dependencia a su cargo contra el comercio desleal y el contrabando proveniente de diversos países de Asia. Hoy, nos adelantan, participa en la asamblea de la Cámara Nacional de la Industria del Acero. El objetivo de acereros y Gobierno es trabajar en conjunto para eliminar o al menos reducir, los aranceles de 50 por ciento impuestos por Estados Unidos, al acero y al aluminio. Se espera que ese trabajo rinda frutos en las próximas semanas o meses. Atentos.
Nos dicen que el que sí se quedó muy desconcertado fue el senador panista Marko Cortés, al que ninguna gracia le hizo que sus compañeros del PAN en San Lázaro respaldaran el nombramiento del nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación, Aureliano Hernández Palacios Cardel, cuya elección en la Cámara de Diputados no tuvo un solo voto en contra ni tampoco ninguna inconformidad expresada por sus correligionarios que siquiera robara algún reflector. “Me llama poderosamente la atención que se haya votado al auditor Superior y de forma unánime”, protestó con disgusto, al reprochar que sus colegas consintieran la designación de lo que él llamó “un auditor carnal”. El exlíder panista protestó porque, además, de esto se tuvo que enterar a través de las noticias. “No comparto eso, creo que estuvo mal, creo que la oposición no tuvo que avalar” a un personaje que, insistió, responde a los intereses del oficialismo. Qué tal.

