Y a pesar de que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, aclaró con un “no, no, no… de ninguna manera” que un salón del Palacio de Gobierno del estado llevaría su nombre, nos hacen ver que esa precisión no se habría hecho si poco antes no lo habría sugerido ella misma y desatado una polémica que se viralizó casi al toque. Porque aunque muchos digan que aquello fue una confusión, los videos no mienten. Esto fue lo que dijo la mandataria morenista al hablar de los trabajos para remodelar secciones de la sede de la administración estatal: “Eran unas cuarterías, estaba espantoso. Decidimos arreglar y quedó un salón muy bonito y le vamos a poner el nombre de una mujer (pausa incómoda) porque es la primera mujer que es gobernadora”, dijo. Ponga usted que, en efecto, la mandataria local nunca mencionó su nombre, ni su pronombre, pero, ¿acaso hay otra mujer en la historia que haya sido la primera gobernadora de Veracruz? El comentario detonó reacciones negativas. Una más para la gobernadora que se la pasa de polémica en polémica. Uf.
Y fue el diputado Ricardo Monreal, coordinador de los guindas en San Lázaro el que reunió a diputados y senadores de distintas expresiones políticas en la presentación de su más reciente libro que lleva por título La nueva legislación por el agua. Más allá de que el tema atrae por su importancia —pues el nuevo marco jurídico aprobado el año pasado define el agua como un derecho humano y establece poner orden en su administración para evitar la mercantilización—, el propio legislador sostiene que la discusión del mismo debe ser unánime. Por lo pronto, la lectura que se hace en el círculo político, de la amplia participación en el evento que tuvo lugar en el edificio de la Cámara de Diputados, es que el presidente de la Jucopo se mantiene como el operador legislativo más relevante del llamado movimiento de la Cuarta Transformación; ya que no sólo reúne a los suyos sino también mantiene un trabajo cercano con los aliados. Ahí el dato.
Se acaba de reabrir un frente de tensiones entre México y Estados Unidos: la dudosa extracción de Ismael El Mayo Zambada, en 2024. Nos dicen que más allá de las aclaraciones que debe haber entre los gobiernos de ambos países sobre la operación que condujo a la entrega de uno de los fundadores del Cártel de Sinaloa es muy probable que la ya anunciada publicación de las memorias del exembajador de Washington en nuestro país, Ken Salazar, pueda complicarse. Y es que ayer, en Palacio Nacional, el Gobierno federal puso sobre la mesa la posibilidad de que Ken haya mentido cuando sostuvo —todavía en calidad de diplomático— que las agencias de su país no intervinieron en la surreal captura de El Mayo, una versión que estará presente en su libro y que contrasta con la reciente revelación de que el FBI tenía en su poder el avión en el que fue trasladado el capo, incluso que esa agencia asume el crédito de la operación. Por lo pronto, algunas voces recomiendan que Salazar considere si su venidero estreno editorial se presenta como memoria o como una atractiva novela de largo aliento. Uf.
Nos han hecho ver lo relevantes que fueron los detalles de la detención del exdirector de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, ayer en la Ciudad de México, por la denuncia que emprendió su esposa, María Felicia Jiménez, por violencia física y familiar en su contra. Las imágenes que compartió anoche la Fiscalía General de Justicia capitalina, nos comentan, encarnan el simbolismo de las acusaciones que enfrenta el exfuncionario: muestran al acusado esposado, sometido y bajo custodia de tres mujeres, quienes lo escoltan a las instalaciones del Ministerio Público donde será entregado a la Fiscalía de Morelos, para el inicio de un proceso penal en el que tendrá que responder por evidencias de maltrato hacia su pareja muy difíciles de refutar. El caso, nos dicen, es grave en sí mismo, por el hecho de que un hombre pueda agredir a una mujer, pero se va agudizando a medida que se profundiza en él, un funcionario con cierto poder que podría usarlo como arma para agredir e intimidar. La detención de Rodríguez Padilla, también nos señalan, podría ser un buen precedente para que nadie se sienta intocable.
Después de un mes congelada, los consejeros electorales reactivaron la discusión sobre crear reglas específicas y especiales para poner lupa sobre candidatas y candidatos del proceso electoral del próximo año. El debate, nos detallan, se centrará en el proyecto del consejero Jorge Montaño, quien, nos indican, presentó una nueva propuesta después de retirar otra —“para una mejor reflexión”— que puso a consideración del Consejo General en mayo pasado. En aquella oportunidad, nos recuerdan, el consejero sólo proponía vigilar a las personas que aspiren a alguna de las 17 gubernaturas que estarán en juego, ahora, nos adelantan, se plantea que la fiscalización también alcance a quienes busquen una curul y otros cargos locales. Nos advierten que aunque ya hay una regulación en la ley electoral a precampañas y campañas, el INE se ha visto en la necesidad de crear lineamientos que apliquen a cuestiones que no están necesariamente consideradas en las normas, como esa especie de etapa previa que se inventaron algunos partidos en la que nombran precandidatos bajo términos como “coordinadores” de algo o “defensores” de algo.
• Se le complica la aspiración
Y es el senador Gerardo Fernández Noroña el que ya está empezando a medir los riesgos que tendrá para sus aspiraciones el haber sido incorporado por un espacio de seis meses a la lista de personas que han cometido violencia política en razón de género. Lo anterior, tras haber denostado a la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz. Y es que la víspera el Tribunal de Michoacán determinó que el morenista sí incurrió en esa falta, además de que afectó la imagen pública de quien, es sabido, es la cabeza más visible del llamado Movimiento del Sombrero en Michoacán. Ha dicho el legislador que con este fallo del tribunal local podría quedar inhabilitado para buscar el año entrante ser de nuevo presidente de la Mesa Directiva de la Cámara alta, por lo que presentará una impugnación ante la junta regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y no se puede descartar, nos señalan, que el caso llegue a manos del pleno del TEPJF. Por lo pronto, nos piden no perder de vista que la sanción que pesa a Noroña se tomó por unanimidad.
El comunismo según Trump
