Para cerrar la velada “México vs El Mundo” desde Riad, capital de Arabia Saudita, el boxeador mexicano Saúl Canelo Álvarez se convirtió en nuevo campeón del mundo de las 168 libras del CMB, tras destronar a Christian M’billi en las tarjetas de los jueces (115-112, 116-111 y 117-110) por Decisión Unánime.
Santos Saúl Álvarez llegaba a este combate con la pesada estadística de no poder noquear en cinco años. En 2021 el peleador nacido en Guadalajara subió tres veces al ensogado y terminó todos sus compromisos antes del límite. Su mala racha se extendió ante Mbilli.
El último KO del Canelo fue el 6 de noviembre de 2021, cuando dejó tendido en la lona a Caleb Plant en el onceavo asalto para ganar el título mundial indiscutido de las 168 libras. Pero desde entonces suma ya nueve presentaciones llegando a las tarjetas de los jueces.

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Esta racha sin nocaut es la más larga que el Canelo tiene en su carrera. El único antecedente es en 2008, cuando peleó ocho veces, ganando todas, pero encadenó cuatro victorias por Desición Unánime del 6 de junio al 24 de octubre. Desde entonces no sumaba más de tres reyerta al hilo sin finalizar a un contrincante.
Así fue la pelea Canelo vs Mbilli
En los primeros tres asaltos el campeón puso presión y fue ofensivo. El camerunés salió a proponer, tiraba combinaciones de más de tres golpes, era rápido y buscaba arrinconar al mexicano, quien salía en modo retador y estaba siendo cauto.
Para el cuarto asalto el Canelo Álvarez ya estaba imponiendo condiciones y ahora era él que iniciaba las ofensivas. Como ha sido en los últimos años, el nacido en Guadalajara se centraba más en golpes de poder y dejaba a cuenta gotas sus combinaciones.
Por momentos Santos Saúl se veía abrumado por la velocidad y la ráfaga de golpes del francés, quien salió con la misión de defender el campeonato del mundo de las 168 libras ante el antiguo rey, quien quiere iniciar de nuevo el camino al título indiscutido.
Aunque ambos púgiles soltaban golpes, no lograban acertar uno que fuera lo suficientemente fuerte o preciso como para mandar a la lona a su rival. Si bien había emoción y puñetazos, la defensa estaba siendo clave en las dos estrategias.
Entrando el noveno round, la recta final del compromiso, el cardio de los gladiadores bajó, pero por momento Mbilli seguía lanzando combinaciones largas y rápidas, aunque cada vez más le entraban contragolpes del Canelo, quien al final se impuso en una decisión descafeinada, pues sigue sin poder detener a sus contrincantes y suma victorias poco espectaculares.
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