La aspirante a la Presidencia, Margarita Zavala, ayer. Foto: Especial

Al presentar ante el Instituto Nacional Electoral (INE) su solicitud para registrarse como candidata a la Presidencia en los comicios de 2018, Margarita Zavala se puso en manos de los jóvenes, de los padres de familia y de los trabajadores, porque “éste es un proyecto que no depende del dedazo de un Presidente, ni del capricho personal de un iluminado, ni de un arreglo cupular”.

“Yo elijo ponerme en manos de los ciudadanos. Hoy me pongo en manos de los ciudadanos, de las mujeres que se abren paso, de los jóvenes a los que invito a ver qué podemos darle a México, de millones de mexicanos que no se resignan a la corrupción, a la delincuencia y a la de-sigualdad”, agregó.

En su mensaje de siete minutos, la exprimera dama destacó que en los próximos 120 días tendrá que reunir más de 866 mil firmas para obtener su registro.

“En los próximos días tendremos que hacer una proeza como nunca antes se había visto: tenemos que convocar y mover a cerca de un millón de personas que con su firma validen esta nueva alternativa de país.

“Pediremos firmas, buscaremos a los ciudadanos y tocaremos puertas. Vamos por esas firmas, porque México es grande en la medida en que los ciudadanos toman la responsabilidad en sus manos”, agregó.

Entre vítores, la música de una estudiantina y gritos de “¡presidenta!, ¡presidenta!”, Zavala arribó al INE en punto de las 11:00 horas, donde ya la esperaban Consuelo Sáizar, exdirectora del Fondo de Cultura Económica y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes; Irma Pía, exdirectora de Radio, Televisión y Cinematografía de la Secretaría de Gobernación; Jorge Camacho, exdiputado local del Congreso guerrerense, y José Luis Luege, extitular de Conagua.

También acompañó a Zavala, Elena Álvarez Vicencio, esposa de Abel Vicencio Tovar, expresidente nacional del PAN de 1978 a 1984.

En su breve mensaje, la aspirante presidencial admitió que el suyo no será un camino fácil; sin embargo, dijo que “estará lleno de satisfacciones y alegría”.

“Éste es un acto de libertad, iniciamos un nuevo camino con audacia. Sé que en este camino no estoy sola. Muchos heredamos la lucha democrática y ahora me acompañan a emprender una nueva etapa para México”, agregó.

Aseguró que sabe “en carne propia, lo que cuesta abrirse espacio, que te nieguen la oportunidad de opinar, que te cuestionen todo… por eso estaré de lado de mujeres que se han abierto paso, que anhelan oportunidades y también de los jóvenes que quieren construir un México mejor”.

Y aunque no mencionó nombres de políticos o partidos, aludió entre líneas a lo vivido durante las últimas semanas con el líder del blanquiazul, Ricardo Anaya.

“Sé lo que cuesta este espacio, sé lo que es que te nieguen la posibilidad de opinar y participar; que se atrevan a quitarte el nombre; que duden de tus méritos; que te minimicen por ser honesta; que les indigne tu inconformidad; que ofenda tu deseo de competir y te pidan quedarte callada”, dijo la aspirante presidencial independiente.

“Espero tener el honor de que me corran (del PAN)”

Mercedes Gómez del Campo de Zavala, madre de la exprimera dama.
Foto: Especial

De 85 años de edad, la mamá de Margarita Zavala, Mercedes Gómez del Campo de Zavala, señala que la aspirante a la Presidencia de la República en los comicios de 2018, fue una niña como todas: traviesa y muy juguetona, “aunque muy despierta”.

La mujer también manifestó que tiene 68 años de ser militante panista, pero dice que por el momento no abandonará el partido que dirige Ricardo Anaya, tal como lo hizo su hija el viernes pasado. “No, no es necesario (que lo deje) o espero a tener el honor de que me corran”, exaltó.

Lamenta que su hija haya decidido el viernes pasado “tener que salir del Partido Acción Nacional (PAN). Pero ella tuvo que renunciar por necesidad… a eso la orillaron. Pero, pues, en donde tengamos que estar estaremos”.

Señala que como “su mamá, yo siempre la he apoyado en todo. Y en donde esté ella, estaré yo y Dios nos puso aquí, en este lugar”.

Sobre las aspiraciones de su hija, expresa que “es un enorme orgullo. Yo siempre la he apoyado en todo. Primero está Dios y Dios nos puso aquí en este lugar. Aquí nos hizo nacer y aquí tenemos que florecer”.

Confió en que su hija tendrá éxito en su carrera hacia Los Pinos, “porque es honesta, valiente, entregada…  Estoy segura de que ella sería una buena presidenta de México porque tiene todas las cualidades para serlo”.

Sin embargo, Mercedes Gómez expresa que “cuando veo la cloaca que está enfrente, me da miedo, pero por encima de todo, está el amor a México, que es el amor a Dios”.