Tras audiencia

Dan prisión preventiva a Diego Sebastián ‘N’ y a cómplice por multihomicidio en Atizapán

Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” permanecerán recluidos en el penal de Barrientos, en Tlalnepantla

Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, detenidos por multihomicidio en Atizapán.
Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, detenidos por multihomicidio en Atizapán. Foto: Especial

Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” permanecerán recluidos en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Barrientos, en Tlalnepantla, Estado de México, luego de que una jueza dictó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa contra ambos imputados por su presunta participación en el multihomicidio de Jonathan Meléndez Ochoa, tecladista de la banda Camilo Séptimo, su esposa e hija, su mascota y una trabajadora doméstica, ocurrido el pasado 1 de septiembre en municipio de Atizapán de Zaragoza.

Durante la audiencia inicial, la autoridad judicial concedió la duplicidad del término constitucional de 144 horas, por lo que será hasta el próximo miércoles 9 de septiembre cuando se determine si ambos imputados son vinculados a proceso.

Diego Sebastián “N”, con nacionalidad a argentina, es acusado de los delitos de homicidio calificado en agravio de Jonathan Meléndez, de 38 años; así como de homicidio calificado en agravio de la esposa del músico, Ana Paula Barragán, de 35 años, y de su hija Sofía, de apenas 3 años.

Asimismo, enfrenta acusaciones por interrupción del embarazo, debido a que Ana Paula tenía cuatro meses de gestación al momento del crimen, y crueldad animal por presuntamente asesinar a Nala, la mascota de la familia, una perra una golden retriever de aproximadamente dos años.

Gerardo “N” es acusado de los mismos delitos, con excepción de crueldad animal.

El multihomicidio, ocurrido en un fraccionamiento residencial de Atizapán, habría sido perpetrado con el objetivo de apoderarse de una presunta fortuna en criptomonedas, de acuerdo con la investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).

La indagatoria establece que los presuntos responsables tenían información de que Jonathan Meléndez y su familia poseían una importante cantidad de dinero en criptomonedas. El objetivo habría sido localizar en el domicilio “una caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins”.

Según la fiscalía estatal, una vez obtenido el supuesto botín, el cómplice del autor intelectual de los homicidios recibiría 2 millones de pesos “por la ayuda”.

La investigación sostiene que el ataque fue preparado con anticipación. Desde el 31 de agosto y durante la mañana del 2 de septiembre, uno de los implicados habría instruido al otro para conseguir “un desarmador plano, un desarmador de cruz, electrónicos, cinchos grandes, guantes negros de tatuajes y cubrebocas”.

Estos objetos, así como un rollo de cinta adhesiva industrial, guardan correspondencia con los materiales utilizados para maniatar y amordazar a las víctimas.

Los registros de videovigilancia del conjunto habitacional permitieron a los investigadores reconstruir los últimos momentos de Jonathan y su familia.

A las 17:42 horas, la esposa de Jonathan llegó al departamento junto con sus hijos y subió al inmueble. Más tarde, a las 19:28 horas, Jonathan arribó a bordo de una camioneta Chevrolet Suburban, acompañado de un amigo.

De acuerdo con la declaración de éste testigo, Jonathan le pidió que lo esperara afuera y le dijo: “espérame aquí abajo, si no contesto pide ayuda”. El amigo relató que percibió cierto temor en la víctima y, al no recibir respuesta a sus mensajes, decidió pedir auxilio en la caseta de vigilancia.

La Fiscalía estableció que el intervalo de muerte de las víctimas se ubica entre las 17:30 y las 20:00 horas del 2 de

septiembre, periodo que coincide con la presencia de los presuntos agresores dentro del fraccionamiento.

Jonathan fue encontrado en la recámara principal, amordazado con cinta adhesiva industrial y maniatado en un sofá, con un impacto de arma de fuego en la cabeza. En la misma habitación, en el área del baño, fue localizada su esposa, también amordazada y maniatada. Sobre sus piernas se encontraba su hija de tres años; ambas presentaban impactos de arma de fuego.

En el primer nivel fue localizada la joven de 21 años, con heridas de arma de fuego. En uno de los baños también fue encontrada su mascota, con el hocico cubierto con cinta adhesiva y un disparo en la cabeza.

Un niño, de aproximadamente cinco años, que se encontraba en otra habitación del inmueble, no presentaba lesiones visibles y fue entregado a sus abuelos, de acuerdo con el reporte de los policías que acudieron como primeros respondientes.

Otro elemento de la investigación apunta al uso de un arma de fuego equipada con silenciador. La fiscalía señala que los vecinos no reportaron haber escuchado detonaciones y que uno de los investigados habría reconocido posteriormente: “la desensamblé y aventé a una barranca”.

La fiscalía también documentó que, al momento de abandonar el fraccionamiento, uno de los implicados habría mostrado un arma de fuego al personal de seguridad para evitar que revisaran el vehículo en el que viajaban.

Con información de Tania Gómez.

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