› Los peores enemigos de Morena
Es cuestión de “meter una carta y estaré nuevamente en la Cámara de Diputados”, dijo la semana pasada el diputado de Morena Sergio Mayer, durante su primera audiencia con la prensa tras ser expulsado de un reality show. Sin embargo, ayer lo vimos, no sólo era cosa de cartas. Nos dicen que esta celebridad convertida en legislador no pudo volver a sentarse en su curul sin atravesar por el campo minado que le prepararon sus propios compañeros de bancada. “Somos representantes populares, representamos nuestros anhelos, no la farándula”, dijo en conferencia la diputada guinda Andrea Navarro, en representación de un grupo de morenistas que expresaron su inconformidad con el retorno del exgaribaldi. Parada junto al suplente de Mayer, Luis Morales Flores, le reconoció a este último que presentara cuatro iniciativas mientras Sergio se prestaba a un juego televisivo. “Usted muestra lo que significa tener vocación de servir… estaba usted todos los días dispuesto a informarle a su pueblo”. Con ese panorama el actor que en sus ratos libres es legislador regresa a San Lázaro, dejando a su paso, nos dicen, la idea de que los peores enemigos de Morena están dentro de Morena. Uf.

Los votos como moneda de cambio
De relevancia, nos hacen ver, el despliegue que llevó a cabo ayer la Secretaría de la Defensa Nacional, a cargo del general Ricardo Trevilla, de mil 170 efectivos, entre ellos 270 integrantes de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, en Baja California, Chihuahua y Guanajuato. Los militares llegaron ayer a los municipios de Tijuana, Ciudad Juárez y León, respectivamente, y tendrán como misión la de realizar tareas de disuasión y prevención de delitos, así como la de realizar patrullajes para generar un ambiente de tranquilidad. Estos movimientos, se ha informado, tienen como finalidad reforzar el despliegue operativo que mantienen la segunda, quinta y décimo sexta zonas militares en las referidas entidades federativas. Se trata de una tarea de refuerzo de las acciones que ya llevan a cabo elementos del Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional y deberán tener coordinación con autoridades de los tres niveles de gobierno de las referidas entidades. Pendientes.
Y al que tampoco suelta la polémica ni el escrutinio público —y, dicen muchos, con justa razón— es al diputado morenista Cuauhtémoc Blanco, a quien también le pegaron los reflectores después de que la coordinadora de los diputados naranjas Ivonne Ortega llamara a las más de 250 legisladoras en San Lázaro a firmar un punto de acuerdo con el que se busca presionar para que la Fiscalía General de Morelos, estado que gobernó el exfutbolista, remita al Congreso federal el expediente en el que se señala a Blanco por su presunta responsabilidad en el delito de violación en grado de tentativa. El objetivo, dijo Ortega, es que el también exgobernador enfrente la justicia “como cualquier ciudadano, sin privilegios y sin fuero”. Lo que, nos hacen ver, es que ésta no es la primera vez en que se ha intentado que las autoridades procedan contra Cuauhtémoc, ya sea por su cuestionada conducta en la Cámara, su desempeño como legislador o por los expedientes penales que llevan su nombre. Con todos esos antecedentes, comentan, es la fecha en que no ha pasado del escándalo mediático.
Nos dicen que el evento en el que ayer el PRI anunció a sus mejores guerreros para operar por el partido rumbo a las elecciones de 2027 parecía más un flashback o un remake de algo que ya se había visto y hace no tanto. Y es que el dirigente nacional del tricolor, Alejandro Moreno, presentó algunos nombres de quienes llamó “defensores de México”, una “nueva figura” dentro del partido cuya tarea principal es recorrer el país y “defender el voto y la democracia”. Otra de las “sorpresas” que lanzó ayer Alito Moreno y que también sonó a otra canción ya cantada fue su anuncio sobre que el PRI —parece que ahora sí es la buena— “abrirá sus puertas” a candidaturas ciudadanas el próximo año. “Aquel que quiera defender a México será bienvenido, sea priista o no”, dijo el senador campechano. Lo que, cuentan, sí tomó a muchos por sorpresa fue la presencia en primerísimo plano de Rosario Robles. La exsecretaria de Desarrollo Agrario en tiempos de la última presidencia del PRI, quien, dijo Cárdenas, será uno de los pesos más pesados para defender el voto priista. Ahí el dato.
Cuentan que aquella foto de manos juntas y levantadas entre los principales liderazgos de los partidos que integran la Cuarta Transformación para decretar que ahora sí la alianza está restaurada y unida alrededor del Plan B de la reforma electoral, no ha sido suficiente para que esta gelatina termine de cuajar, debido a que en el PT —que ya se consolidó como el hermano rebelde del bloque oficialista— siguen manifestando inquietudes a nivel interno con la iniciativa alterna que planteó la Presidenta Claudia Sheinbaum. En el centro de los desacuerdos ahora están algunos petistas en el Senado —donde incluso los del Partido Verde Ecologista, aun con la crítica velada a la revocación de mandato de su líder Manuel Velasco, ya dijeron que ellos sí van con todo—. Mientras la coordinadora petista en la Cámara alta, Geovanna Bañuelos, se pronunció a favor del Plan B, comprometió su voto y hasta se hizo la desconcertada cuando le preguntaron de las inconformidades dentro de su grupo parlamentario con este proyecto, a escasos metros, su compañero Alejandro González Yáñez advirtió que todavía falta para que el PT defina una postura. Uf.
Nos advierten que el escenario político electoral hacia los comicios de 2027 se está calentando en San Luis Potosí, un estado que —si bien está considerado como parte de la alianza de la 4T— se encuentra bajo el control del Partido Verde Ecologista. Se dice que después del rechazo públicamente expresado desde Morena a que la senadora Ruth González compita por la sucesión el próximo año, el líder parlamentario verde en el Senado, Manuel Velasco, quien ya una vez le alzó la mano a Ruth para que “se anime” a hacer campaña en su estado, elevó el tono para dejar claro que si los del partido guinda se mantienen en su postura renuente sobre permitirles el paso en tierras potosinas, el partido del tucán irá solo en esa entidad. Velasco aprovechó para recordar a los morenistas que la senadora González ganó su curul en 2024 y aportó más de medio millón de votos al proyecto electoral del actual Gobierno federal. “Lo deseable es ir en alianza y nosotros desearíamos ir en alianza” porque, remató, “vamos a apoyar en la mayoría de las gubernaturas a Morena”. A ver qué le responde la dirigente morenista, Luisa Alcalde.

