Con la novedad de que en la conferencia de las dependencias de gobierno que atienden el problema del derrame de crudo en el Golfo se informó del enorme despliegue de recursos humanos y operativos para la limpieza y se establecieron garantías de que las playas estarán listas y limpias para la Semana Santa. También se informó que continúan las labores de rastreo del buque involucrado, tarea que implica la revisión de 13 barcos que estuvieron en el sitio donde ocurrió el derrame, para determinar cuál fue el responsable, algo que se espera ocurra pronto. No ha faltado quien, entre broma, diga que valdría la pena preguntarle más datos a la gobernadora Rocío Nahle, que cuando aún no se tenía la información final salió a decir que el culpable fue un barco de una petrolera privada que estaba haciendo trabajos en Tabasco: “Son estas empresas que han hecho exploración y explotación, que tienen contratos, de los contratos que se dieron con Enrique Peña Nieto”, dijo entonces con convencimiento, nos recuerdan. ¡Cómo son!
› Petista se rebeló a Beto Anaya
Nos cuentan que quien se llevó ayer una carretada de aplausos —virtuales, de los que se dan en las benditas redes— por parte de usuarios y medios que simpatizan con Morena, fue la senadora del PT, Ana Karen Hernández, quien ayer no dejó pasar la ocasión para informar que en el debate del miércoles pasado del Plan B, ella marcó su raya respecto de los designios de su dirigente nacional, Beto Anaya, y por ende no respaldó la reserva que empujó su bancada para tumbar la revocación de mandato en 2027. “Yo estuve a favor del Plan A, del Plan B incluyendo la revocación de mandato concurrente con la elección intermedia, tal como lo propuso nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum. ¡Y siempre estaré a favor de todo lo que conduzca a más democracia y más bienestar para el pueblo! Mis convicciones siempre estarán por encima de cualquier interés de grupo, por muy legítimo que éste fuera”, refirió. Nos hacen ver que su posición al final no sirvió para que las cosas fueran distintas. El caso es que se rebeló y ayer lo hizo notar.
A nadie le pareció nueva la “nueva figura” que anunció el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, para defender el voto tricolor en las elecciones del próximo año —sí, los hoy famosos “Defensores de México”—; sin embargo, nos dicen que dentro del priismo el término que sí hizo novedad fue el que acaba de acuñar la exdirigente de ese partido, Dulce María Sauri. En una entrevista radiofónica, la también exgobernadora de Yucatán aclaró que ella nunca ha abandonado el PRI; sin embargo, explicó que su situación respecto a esa fuerza política es similar a la que asumen “los osos o las marmotas” durante el invierno. “Yo no tengo que volver al PRI, porque yo nunca me he ido”, dijo. “He permanecido en mi partido, nada más que me declaré en estado de hibernación”. La política agregó que como los referidos animales, ella está en espera del regreso de la primavera priista, ya que para ella el instituto se encuentra en una etapa oscura, bajo la tutela de Alito Moreno. Aunque Sauri celebró el llamado a volver que hizo Moreno Cárdenas, estimó que aquello no alcanzará a hacer eco ni desvanecerá las desconfianzas. Ahí el dato.
Algunas personas lamentan que la única manera en que una sesión ordinaria del Consejo General del INE dé nota es cuando hay argüende: jaloneos e intercambios verbales que escalan en insultos y elevadas acusaciones que no pasan de ahí. Ayer hubo un ejemplo claro, cuando los representantes del PAN y Morena protagonizaron un agarrón en el que hubo acusaciones directas de corrupción y hasta vínculos con la delincuencia organizada. Todo comenzó en el lado azul, cuando la senadora Verónica Rodríguez intentó defender a su compañero Santiago Taboada, a quien el legislador morenista Guillermo Santiago le recordó sus señalamientos por el llamado Cártel Inmobiliario. “Hoy le tienen tanto miedo al representante del partido (Taboada) y es tanto su miedo ante él que buscan descalificarlo a toda costa”. —“Sí tenemos miedo a que esté Taboada aquí, sí tengo miedo, pero de que me robe la cartera”, respondió Guillermo, quien ironizó que prefería prevenirse de que el panista quiera hacer un City Towers “aquí en el INE”. El de Morena no paró ahí, también vinculó a la dirigencia panista con figuras procesadas por la justicia y cuestionó su autoridad moral para hablar de legalidad. Qué tal.
Aun cuando ande algo lejos de casa y desempeñe su labor como embajador en Canadá —también distanciado del ojo mediático—, dicen que una detención clave en el Caribe mexicano alcanzó a salpicar al representante diplomático Carlos Joaquín González. Se trata del arresto de Jorge Luis Brizuela Guevara, alias El venezolano, identificado por muchos como antiguo operador político de Joaquín González, cuando éste gobernaba el estado de Quintana Roo. Lo peor, nos hacen ver —más que el arresto—, es el tamaño de los cargos que le imputan: delitos de extorsión —contra un periodista, para que eliminara publicaciones suyas comprometedoras— y feminicidio en grado de tentativa —en el que la víctima fue una adolescente—. Y es que, comentan, aun cuando el exgobernador quisiera decir que están equivocados quienes lo relacionan con este sujeto, el propio acusado presumió —y no en pocas ocasiones— fotografías con Carlos Joaquín y con mucha gente ligada a la cúpula política quintanarroense. Uf.
› Pedradas que tiran candidaturas
Dicen que al que le volvieron a hacer el desplante —pero que aun así no entiende—, es al senador de Morena, Saúl Monreal, a quien muchos ya le cuestionan hasta dónde es bueno insistir, sobre todo cuando de aspiraciones políticas se trata. En medio de su muy expresado deseo de competir por la candidatura de Morena a la gubernatura de su natal Zacatecas, incluso cuando le tocaría suceder a su hermano, la dirigente nacional guinda, Luisa Alcalde, le lanzó una indirecta bien directa al referirse al proceso electoral de 2027. “No llevaremos candidatos familiares de los que actualmente gobiernan”. Para quienes se les complica comprender esta frase significa que nadie que esté en esta situación podrá participar en las encuestas que definirán a las o los abanderados de ese partido. Subrayan algunos que esta pedrada no sólo va dirigida al menor de los Monreal, sino a miembros del Partido Verde Ecologista, en especial a su líder en el Senado, Manuel Velasco, quien no quita el dedo del renglón en que su compañera legisladora Ruth González sea su candidata. “Nosotros lo hemos determinado en el consejo nacional”, insistió Alcalde ayer, en una entrevista. ¿Más rupturas a la vista?