En un momento complejo —tan sólo ayer hubo amagos del presidente Donald Trump a México sobre acciones contra cárteles a nivel terrestre, y sobre la posibilidad de que al final decida no dar continuidad al T-MEC— el Senado ratificó a Roberto Lazzeri como nuevo embajador de México en Estados Unidos en reemplazo de Esteban Moctezuma. Para quienes conocen de relaciones internacionales es adecuado que así haya ocurrido, porque por fin pone al funcionario en un punto de arranque para tratar de establecer vías más adecuadas para gestionar las relaciones con Washington. También, aunque sea una tarea que se aprecia cuesta arriba, nos comentan, en su agenda de prioridades deberá estar la de abrir terrenos para realizar una más adecuada defensa de los connacionales allá. También hay desafíos en el corto plazo: las rondas de negociación del T-MEC en las que Lazzeri puede sumar dado su destacado perfil en materia de finanzas. Por lo pronto ayer, ante los dichos de Trump, ha respondido: “La Presidenta lo dice: cabeza fría ante todo”.
Los que siguen pagando elevadas facturas y, nos dicen, intentando contener el llanto son los del partido guinda, después de la aplastante derrota que experimentaron el pasado domingo en las elecciones legislativas de Coahuila. Durante esta semana varios actores del movimiento han denunciado irregularidades que acreditan la fuerza que se agenció un carro completo, el PRI. Pero las evaluaciones no han descartado que, por supuesto, Morena debe asumir también su responsabilidad. De esto habló el diputado local y derrotado aspirante a la reelección Alberto Hurtado, que acusó a la dirigencia nacional, hoy bajo la tutela de Ariadna Montiel, de abandonar a sus candidatos en ese proceso, y ha pedido hacer un ejercicio de introspección para identificar qué fue lo que falló. Pero Hurtado fue más lejos, también se refirió a personajes de la cúpula morenista, como la hoy consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, y hasta al exsecretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán, quienes, denunció, andaban de viaje en viaje o apareciendo en todos lados, menos en Coahuila, donde siempre se les necesitó. Pff.
• Rechazos sin contrapropuestas
Muy lamentable ha sido, nos comentan, que la conclusión de la más reciente mesa de diálogo entre el Gobierno federal y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) haya sido sin acuerdos y con muchas preocupaciones por las complicaciones que no sólo implican para la Ciudad de México en el contexto del Mundial, sino porque, nos hacen ver, independientemente del torneo de la FIFA, no se ve el mínimo de voluntad por parte del magisterio a aceptar una alternativa aun cuando pueda representar un avance en sus demandas. Nos piden no perder de vista el llamado que hizo ayer la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para que docentes respondan de manera seria a los planteamientos que ya les ha hecho la Federación. “Buscamos tener contrapropuestas de su parte que nos permitan aproximarnos y avanzar”. Y recordó que el Gobierno federal “no puede ofrecer algo que va más allá de las posibilidades que marca el presupuesto”. Así, aunque la encargada de la política interior del país recordó que no hay plazos de cierre en un diálogo abierto, sí es necesario “pasar a una nueva etapa”, por el bien de todos. Ahí el dato.
Qué mal quedó, nos contaron, la diputada morenista en la Ciudad de México Elizabeth Mateos Hernández, quien, dicen, por andar de ‘quedabién’ y ganar adeptos, terminó evidenciada —y de paso su partido— por promover la piratería justo cuando el Gobierno federal ha implementado operativos contra productos apócrifos del Mundial. Nos señalan que la legisladora —quizá para evitarse un gasto mayor o, en una de ésas, disfrazarlo— regaló a vecinos varios jerseys de la Selección Nacional. El detalle —nada menor— fue que estas playeras estaban muy lejos de ser las oficiales del evento. Lo más vergonzoso, también se nos remarca, es que la exalcaldesa de Iztacalco presumió este acto de generosidad en sus redes sociales, donde ni siquiera ella portaba la indumentaria original que cuesta cerca de dos mil pesos. Lo que hacen para tener votos... ah, y, por cierto, como nos detallan que la legisladora es bien pambolera, quizá habrá que precisarle que las espinilleras se usan dentro de las calcetas, no afuera. Uff.
Nos dicen que el que salió bien librado y con amplias posibilidades de retener su cargo es el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, después de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación validara la reforma a los estatutos de ese partido que le permitirá reelegirse, al menos por un periodo extra. Este fallo, nos explican, ocurre después de que algunos militantes del blanquiazul impugnaran los cambios al reglamento interno, al considerar que dejar que Romero se extienda es no garantizar el principio de paridad. Se comenta que, para beneficio del líder partidista, la interpretación del tribunal, con una resolución propuesta por la magistrada Claudia Valle, apunta a que una eventual reelección de Jorge no afecta la alternancia de género, ya que la ley panista es clara al considerar que cuando la presidencia del partido es desempeñada por un hombre en su segundo periodo, entonces sí la convocatoria será exclusivamente para mujeres. Lo que se advierte en consecuencia es que ahora estará por verse si la inconformidad de los militantes que impugnaron esta regla se apaga o al revés. Atentos.
Nos solicitan hacer una pausa sobre el seguimiento de los temas asociados al Mundial y recordar que el Poder Legislativo sigue activo y, para no variar, dando más espectáculo que debate de altura. Y es que resulta que ayer, durante el pleno de la Comisión Permanente, que discutió la ratificación de embajadores, saltó un nuevo episodio de grilla e histrionismo partidista protagonizado por la senadora del PAN Lilly Téllez y la diputada de Morena, Beatriz Navarro. Todo se salió de control cuando la panista comenzó a interrumpir, con gritos y consignas, a la legisladora guinda, quien, también ya fuera de sí, le respondió con el añejo señalamiento a la senadora de que se sentó sobre el cadáver de una menor, en referencia al caso Paulette. La confrontación escaló hasta que, sin opciones, la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, tras ser ignorada, tuvo que declarar un receso, no sin antes también cargar contra Téllez y su partido. A ella le pidió respetar la sesión y “respetarse a sí misma”, y al PAN le recriminó porque, a su ver, pareciera que no tiene coordinación ni capacidad de poner orden en su bancada.
Democracia sostenida con palitos
