• Escándalo incómodo en Morena
Nos cuentan que en Morena ha caído como cubetada de agua fría el caso de la alcaldesa de Tenancingo, Nancy Nápoles, quien es señalada por la Fiscalía mexiquense de un presunto autosecuestro con el que habría buscado justificar un faltante de alrededor de 40 millones de pesos en las finanzas municipales. En sabido que la presidenta municipal en algún momento ha sido identificada como parte del círculo político del senador Higinio Martínez —quien por cierto recién levantó la mano para presidir el Senado—. Por supuesto que este caso ha cimbrado al guinda y ya hay quienes se preguntan si el discurso anticorrupción también aplicará cuando los señalamientos alcanzan a figuras del propio movimiento. Porque, nos comentan, cuando es con los contrarios la estrategia es pedir cárcel y lanzarse a la condena pública, pero cuando el escándalo salpica a los de casa se actúa de una forma muy distinta. La duda es si desde la dirigencia morenista a cargo de Ariadna Montiel o incluso en niveles mayores se pedirá una investigación a fondo o si prevalecerá la vieja receta de cerrar filas, minimizar el caso y esperar a que la nota se enfríe. Uf.

Las listas, tarde que temprano
Más de un panista levantó ayer la ceja y luego frunció el ceño al enterarse de que la Comisión de Quejas y Denuncias del INE determinó que Acción Nacional y su dirigente nacional, Jorge Romero, como medida cautelar tienen que retirar publicaciones en Internet en las que se refieren a Morena como “narcopartido”. Y es que resulta que con una votación de dos a uno, esa comisión —que procesa quejas presentadas por los partidos— concedió la razón a los guindas, que reclamaron que en esos mensajes había calumnia de por medio. Fueron Rita Bell López y Frida Gómez quienes acogieron ese argumento mientras Arturo Castillo consideró que, de procederse al retiro de mensajes, podría haber una afectación a la libertad de expresión en las redes sociales. Es sabido que el señalamiento de “narcopartido”, el cual los panistas achacan a Morena a partir de casos como el de la solicitud de detención y extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, por parte de la Justicia de EU, ha sido uno de los misiles más duros que ha lanzado el albiazul —centralmente a partir de la defensa que emprendió de la gobernadora de Chihuahua—. Sin embargo, ayer en el INE se lo desactivaron.
• Tomando en la presencia municipal
Y hablando de Morena, nos dicen que ese partido cuya dirigencia ha sido recientemente renovada, parece estar en la idea de no cargar el lastre que le representan ciertos cuadros que parecen tener como propósito pegarle a la imagen de su propio partido. Bueno, nos precisan, no todos, pero sí algunos que se son protagonistas de escándalos mediáticos. Es el caso del alcalde de Villanueva, Zacatecas, Rogelio González Álvarez, al que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena le acaba de abrir un expediente por presuntamente ingerir bebidas alcohólicas en pleno Palacio Municipal. Y no era para menos, nos comentan, porque hay videos que así lo corroborarían. Uno de ellos circula profusamente en las redes y en él se aprecia al edil y a otras personas próximas a una mesa sobre la que hay un sifón y una botella de licor; al lado aparece una hielera tipo mochila que contiene aparentemente cervezas. La comisión morenista que revisa estos casos ha señalado que “los hechos, acciones y expresiones, mismas que han sido mencionadas en los hechos, realizadas por el acusado… son potencialmente adversos para la proyección pública, el prestigio político de Morena y su imagen ante el electorado”. Y se espera que actúe con prontitud. Pendientes.
• Todo para aferrarse al escaño
Tremenda perorata, según unos, o choro mareador, definieron otros en las benditas redes, el mensaje que ayer se aventó el senador morenista Enrique Inzunza para decir que no soltará el escaño por el que actualmente sigue cobrando —a pesar de múltiples faltas que le han señalado algunos de sus pares en el Senado— y para descartarse como posible aspirante al gobierno de Sinaloa. El legislador a quien la Justicia de Estados Unidos requirió en extradición para enjuiciarlo por presuntos nexos con el crimen organizado, informó ayer que no soltará el cargo sino hasta dentro de cuatro años. “Fui electo senador de la República por el voto de cerca de 700 mil sinaloenses, quienes me confirieron la responsabilidad de representarlos en la máxima tribuna parlamentaria de la nación para el periodo 2024-2030… Ésa es la responsabilidad que me otorgaron las y los sinaloenses, y la honraré, como hasta hoy, con puntualidad, compromiso y decoro, hasta su término en 2030”, anotó en la parte sustancial de un largo mensaje en el que hizo un repaso por su propia vida de manera muy elogiosa. Tanto que si hubiera tenido más tiempo habría escrito una hagiografía de sí mismo, nos comentan. ¡Cómo son!
Y nos hacen ver que claramente el de Manuela López Narváez, prima del expresidente López Obrador, no ha sido el mejor timing. Y es que, obviando su calidad de funcionaria federal decidió lanzarse con todo contra el presidente de Estados Unidos al que llamó “tirano”, “misógino” y “un tipo asqueroso”, así, como si nada fuera a pasar. Se critica que por la cabeza de la delegada del Bienestar en Chiapas no pasó la idea de que debía tener una poca de contención, sobre todo, cuando en la Casa Blanca, como se vio ayer, tienen a México entre ceja y ceja y lo menos que hace falta es que alguien le arranque un bigote al tigre. El caso es que lo que ya obtuvo Manuela fue una desautorización por parte de la Presidenta de la República. “Obviamente no representa el sentir del Gobierno de México, que más allá de una opinión personal a alguien, pues es representante del Gobierno y nosotros tenemos que ser respetuosos con el presidente de los Estados Unidos”, refirió. Ahora se tendrá que correr una investigación para ver si la funcionaria incurrió en algún tipo de falta y sancionarla. Lo principal, nos comentan, es que se ha mandado el mensaje de que la estrategia de cabeza fría es para todo el Gobierno. Para tooodos.
• De defensa central en Palacio
Y fue la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, la que ayer la hizo de defensa central y se puso a sacar todos los balones que se habían juntado sobre la cancha del Gobierno federal a propósito del Mundial y su arranque. Nos dicen que la funcionaria se aplicó para refutar las críticas que se han disparado hacia la portería de la 4T. Negó, por ejemplo, que la joven ganadora del boleto para acudir a la inauguración del Mundial 2026 en la Ciudad de México, Yolett Cervantes, no hubiera asistido a tal evento y lo probó con un video en el que se observa a la joven dentro del estadio desde una de las áreas en lo alto dentro del Estadio Ciudad de México. También negó que la Presidenta Claudia Sheinbaum no hubiera asistido al estadio por “temor” a ser abucheada y que por eso envió a la actriz Salma Hayek en su representación. En ese sentido expuso que Donald Trump y Mark Carney, presidente de EU y primer ministro de Canadá, tampoco asistieron. Además rechazó que los indicadores turísticos hayan mostrado un escenario negativo, aun con la llegada del Mundial. La actividad económica relacionada con el torneo ha dejado resultados positivos para la Ciudad de México y otros puntos del país que forman parte de la justa deportiva, refirió. Así la defensa de Luisa.

¿Se atreverán?

