• Inzunza, desplantes y desafíos
Quienes ayer vieron a Enrique Inzunza retornar al Senado tras más de 120 días de ausencia, nos aseguran que aprovechó para repartir desplantes a diestra y siniestra. Considerado uno de los 10 de Sinaloa —personajes de los ámbitos político y policiaco que fueron requeridos por la Justicia de Estados Unidos, para ser juzgados por sus presuntas ligas con el crimen organizado y en particular con uno de los cárteles más conocidos del país—, el legislador que antes rechazó pedir licencia, como se lo plantearon desde la Presidencia y desde Morena, se integró a los trabajos de la Cámara alta. Hace unos días anunció que se separaba de la bancada de Morena, aparentemente para desmarcar al guinda de sus decisiones, aunque ayer refrendó su lealtad a la 4T. En la oposición han visto su decisión como algo cínico, pero sobre todo riesgoso, pues desatiende la idea de evitar escenarios complicados en las relaciones con Estados Unidos, en los que Inzunza, nos dicen, pudiera ser visto como un lastre que el Gobierno debe seguir cargando. Uf.

Ostentación
Que tampoco perdamos de vista, en medio de tantos asuntos en la agenda, la muy positiva renovación del acuerdo con gasolineros que logró concretar el Gobierno federal con empresarios del ramo, un tema que ya traía bien trabajado el equipo de la secretaria de Energía, Luz Elena González, junto con el director de Pemex, Juan Carlos Carpio, y el titular de la Profeco, Iván Escalante, entre otros funcionarios que ayer asistieron a la reunión en Palacio Nacional con representantes del sector que accedieron a continuar con la Estrategia Nacional para Promover la Estabilización del Precio de la Gasolina Regular y del Diésel, impulsado por la Presidenta Claudia Sheinbaum. Ahí en la sede del Ejecutivo federal, la mandataria rubricó el pacto que, por lo menos para los próximos seis meses, mantendrá a raya el precio promedio de la gasolina regular a nivel nacional en 23.68 pesos por litro y 27 para el diésel, tarifas que, informaron, ya las respetan entre el 86 y el 90 por ciento de las estaciones del servicio del país. Tome nota.
• Momentos de la plenaria guinda
Ayer concluyeron los trabajos de la plenaria de Morena en el Congreso y nos señalan que entre los momentos más memorables está el reclamo que le hizo la diputada guinda Elena Segura a la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, a quien le hizo ver que se han encontrado “incompatibilidades, incongruencias y antinomias jurídicas” en iniciativas de ley en las que —puede que sí o puede que no— ella haya estado involucrada, una situación que, señaló, deja mal parada a la bancada oficialista, que se ve obligada a defender lo indefendible. “Nos vemos vapuleados por la oposición, pero lo peor del caso es que con argumentos legítimos”, soltó la legisladora, quien le enlistó a Alcalde varios ejemplos. “De verdad es de pena”, agregó Segura, en un foro en el que, según se puede ver en algunos videos que circulan en las redes, puso en aprietos a la consejera —que tomaba notas y agua— y a los legisladores que la flanqueaban, el coordinador morenista en San Lázaro, Ricardo Monreal, y Julio César Moreno Rivera, quienes nomás se llevaban las manos a la cabeza.
Nos piden estar muy atentos a los para nada nuevos rostros que a partir de ya serán los nuevos líderes del Congreso. En San Lázaro, el diputado del PVEM Raúl Bolaños-Cacho Cué, quien dirigirá el órgano de gobierno de la Cámara baja, dicen que anda que no cabe por ser el primer personaje del Verde en ser elegido para un periodo legislativo completo. En el Senado, como ya estaba muy cantado, el mexiquense Higinio Martínez terminó ganándose el privilegio de agitar la campanita, aun con el pataleo de su compañero Gerardo Fernández Noroña, que no quiso dejar de tirarle un golpecito y señalar que la oposición tuvo algo que ver en su elección. Y hablando de la oposición, nos advierten que queda por verse cómo estos nuevos presidentes de sus respectivas Mesas Directivas cumplen su promesa de conducir con neutralidad, buscar el debate respetuoso y permitir que todas las voces de todos los grupos parlamentarios sean escuchadas, cuando bien sabemos que vienen iniciativas de la 4T que si algo tienen es el rechazo casi unánime de su contraparte. Pendientes.
Y fue a Clara Luz Flores, quien aspira convertirse en coordinadora de la defensa de la transformación y la defensa de la soberanía en Nuevo León a la que, nos dicen, la traicionó feo el subconsciente durante una asamblea informativa en su entidad, lo cual desató una tremenda expresión de desaprobación. Es sabido que Clara Luz fue militante del Partido Revolucionario Institucional por largo tiempo, y todo parece indicar que eso pudo haber sido lo que le provocó el traspié cuando hablaba en un templete. “¡Se ha hecho reconocer en México que Escobedo, sí, es el bastión priista…”!, soltó la hoy morenista y de inmediato se dio cuenta del error. Lo malo es que ya se escuchaba el sonoro abucheo. Así que quien gobernara en el pasado precisamente el municipio de Escobedo soltó un “¡perdóóón!” y se paró enfrente del público levantando las manos como para recibir el castigo. Luego volvió al atril y ya le compuso: “…era el bastión priista que se convirtió en el bastión morenista y va a llegar la Cuarta Transformación a Nuevo León”. Un video del bochornoso momento, nos comentan, se puede ver en las benditas redes y seguro será la comidilla de sus adversarios en la contienda interna guinda. Auch.
La que sorprendió ayer con duros cuestionamientos a su líder, Jorge Romero, fue la panista Adriana Dávila Fernández, al anunciar su renuncia a la Comisión Permanente del Consejo Nacional blanquiazul, debido a que considera que hay aguas muy turbias en las decisiones de su partido en relación con el proceso electoral del próximo año. Según la legisladora, la dirigencia de Romero, con la que, confesó, ya acumula varias diferencias, dejó de propiciar una discusión efectiva y terminó por tolerar “la simulación, la incongruencia y la inacción”. Dávila citó el ejemplo de Veracruz, donde, aseguró, la definición de cientos de candidaturas ocurrió “en cuestión de minutos, a ciegas y sin sustento alguno”, sin revisión seria de trayectorias, sondeos, mediciones objetivas o deliberación. Según la denuncia de la exlegisladora, ese método provocó renuncias de militantes, una historia que, advirtió, se repite en otros estados donde se renovarán gubernaturas en 2027. Tsss.

Lo que sí importa del primer tercio de sexenio

