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Jorge Bergoglio llega a una catedral luterana en Riga, Letonia, ayer. Foto: AP
Jorge Bergoglio llega a una catedral luterana en Riga, Letonia, ayer. Foto: AP

En su última escala por los países bálticos, en el centenario de su independencia, el Papa Francisco se dirigió a los católicos de Letonia, donde no llegan ni al 20 por ciento, en un ejercicio preliminar para acercarse a la iglesia ortodoxa de Rusia, el país a donde ningún pontífice ha viajado jamás.

En la ciudad letona de Aglona, Francisco, promotor de tender puentes con Rusia, ofreció a sus anfitriones una homilía en la que abrió la puerta a superar viejas rencillas y a crear una “unidad multiforme valorando las diferencias”.

“La celebración del centenario recuerda la importancia de seguir apostando por la libertad y la independencia de Letonia, que ciertamente son un don, pero también una tarea que implica a todos”, insistió el Papa, en un país donde el control ruso se materializa a través del suministro energético, del que depende el país.

El ánimo del pontífice de limar asperezas ya se ha concretado de manera reciente, con el acercamiento entre el Vaticano y la iglesia de China, un país con el que Roma no tenía contacto desde hace 70 años, luego de que el comunismo desconociera la autoridad papal y edificara un catolicismo bajo las reglas de Pekín.

Los invito a superar su conflicto interno construyendo una unidad multiforme, valorando las diferencias y especialmente fomentando la común-unión entre todos”

Papa Francisco

En Letonia

Moscú todavía conserva una enorme influencia en Letonia, donde un 36 por ciento de la población es de origen ruso, incluido su presidente. Aun así, el gobierno de Vladimir Putin monta una ofensiva propagandística contra esa nación y el resto de los Estados bálticos, a los que acusa de tener “gobiernos fascistas”.

En una dirección opuesta, el Papa reivindicó la idependencia y el esfuerzo por caminar en otro sentido: “Vosotros conocéis muy bien el precio de esta libertad que habéis tenido que conquistar y reconquistar”.

Jorge Bergoglio ya marcó los primeros pasos para estrechar los vínculos con Rusia; en la misma Letonia, sostuvo un encuentro ecuménico en una catedral luterana, en el que destacó la participación del arzobispo ortodoxo ruso, Alexander, una señal que invita a pensar en los primeros avances para comenzar a construir un vínculo diplomático, inédito, entre ambas iglesias.

Desde que Letonia se afilió a la Unión Europea, una quinta parte de sus ciudadanos ha abandonado el país. Si en el año 2000, los habitantes de Letonia eran 2.38 millones, en 2018 la cifra cayó hasta 1.95.

  • El Dato: La ciudad de Riga, en Letonia, estaba completamente vacía cuando Francisco recorrió sus calles. Aquí sólo un 17.61 por ciento de la población es católico.
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