› FIFA: confianza total en Sheinbaum
Y fue el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el que ayer despejó las dudas y especulaciones que habían venido creciendo sobre posibles efectos que pudiera tener la caída del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación Nemesio Oceguera Cervantes, en la realización del Mundial. “De mi parte, de parte de la FIFA, confianza absoluta en la Presidenta Sheinbaum, en México. Estamos en contacto regular con la Presidencia, las autoridades y seguimos monitoreando la situación y el Mundial va a ser una fiesta increíble”, dijo ayer el mandamás de la justa deportiva que tendrá como sus sedes a Jalisco, Nuevo León y la Ciudad de México. En las últimas horas empezaban a replicarse voces que, en el límite del pesimismo, nos comentan, hablaban hasta de una cancelación. Pero no, ayer Infantino se dijo muy tranquilo con México. “Pasan cosas, no vivimos en la Luna o en otro planeta, pero por eso tenemos Estado, policías, autoridades”, refirió. Ahí el dato.

No normalicemos
Y entre tantos asuntos en la agenda nacional, no hay que perder de vista el cambio en el liderazgo de la Confederación de Trabajadores de México, después de que su anterior dirigente nacional, Carlos Aceves del Olmo, declinara reelegirse para un nuevo periodo. Ayer, a propósito del 90 aniversario de la central obrera, los integrantes del sindicato decidieron respaldar la planilla de unidad encabezada por Tereso Medina Ramírez, cuyo discurso inaugural, nos hacen ver, estuvo cargado de frases con un fuerte mensaje a la base trabajadora: “Nuestra central obrera será una central de propuesta, no de protesta”, “Vamos a ordenar la casa con disciplina”, “Daremos a la CTM un rostro de transparencia y cercanía”, entre otras consignas que, se comenta entre los agremiados, más que rupturas o continuidades, dan cuenta de que el nuevo dirigente, un abogado coahuilense de 63 años, se inclina a que la Confederación, que representa a más de 4.5 millones de trabajadores, responda a las nuevas realidades que atraviesa el país en materia laboral.
Nos dicen que tras la bomba que ha representado la publicación del libro Ni venganza ni perdón, que firman el periodista Jorge Fernández Menéndez y el exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra, este último recomendó a la Presidenta Claudia Sheinbaum que reconsidere la pertinencia de mantener al exvocero del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Jesús Ramírez, como su jefe de asesores. Scherer, quien en la referida publicación vinculó a Ramírez con el llamado Rey del Huachicol, Sergio Carmona, insistió en que la mandataria debería pensar que sería más adecuado alejar a algunos personajes que la acompañan en el Gobierno federal, por supuesto, dijo, empezando por Jesús Ramírez, quien, también sostuvo, pareciera una figura inamovible ya que “es un alfil que ha operado cosas para el movimiento de Morena”. Sugirió que ya que Jesús está mencionado en su libro “va a ser más difícil que lo retiren (…) pues ni modo, esas cosas hacen que los personajes se consoliden temporalmente en los puestos que tienen”.
Como ya se había anunciado, al diputado federal por Morena, el actor y famoso participante de La casa de los famosos, Sergio Mayer, le fueron suspendidos —al menos de manera temporal— sus derechos partidistas, dicen, precisamente por los problemas que le ha traído ser un político y una celebridad al mismo tiempo. Y es que a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia del partido guinda no le pareció un buen mensaje para la base de votantes que Mayer eligiera un reality show por encima de sus responsabilidades legislativas, además cuando tanto quehacer hay en la Cámara de Diputados por estas fechas. Aunque la CNHJ señaló que tiene claro que Sergio no cometió una ilegalidad —pues finalmente pidió licencia, como se debe— sí sostuvo que “violenta no sólo los estatutos y los lineamientos éticos del partido”, sino la estabilidad institucional de los morenistas. Habrá que ver cuál es la sanción definitiva, porque lo que es seguro es que no gusta nada que el exintegrante de Garibaldi haya dejado a Morena como plato de segunda mesa.
Comentan quienes permanecen en guardia alrededor de Palacio Nacional que por más esfuerzos que han puesto nomás no pueden entender quién frena la presentación de la iniciativa de reforma electoral que impulsa el Gobierno junto con Morena y aliados. Los mensajes que llegan desde los distintos frentes de la coalición gobernante, aun cuando ya se extendió la fecha límite para llevar el proyecto a la Cámara de Diputados, siguen generando más preguntas que respuestas, pues, aunque, nos dicen, Morena, PT, y el Partido Verde Ecologista se aferran a su fe en que pronto llegarán a un acuerdo sobre el tema y que la unidad que tienen es inquebrantable, en los hechos, los guindas sostienen que harán lo que puedan para convencer a rojos y verdes y estos últimos dan señales insuficientes de conformidad. El más claro ejemplo lo dio ayer el líder de los senadores del PVEM, Manuel Velasco, quien declaró que “algunos” miembros de su partido sí están de acuerdo con la propuesta, lo que, apuntan muchos, más que dar tranquilidad evidencia el clima de división interna que, por cierto, impediría la aprobación de la reforma.
Y hablando de la electoral, nos piden no echar en saco roto los comentarios de Cuauhtémoc Cárdenas, quien aún se distingue como uno de los referentes históricos de la izquierda mexicana. Dicen que allá en los foros de la Feria del Libro del Palacio de Minería, donde presentó su libro Por una democracia progresista, el fundador del PRD también quiso hacer toc, toc en el portón cerrado de la Comisión para la Reforma Electoral, para solicitar que la discusión que se ha dado alrededor de esta ambiciosa iniciativa no se dé sólo en los reducidos márgenes de las fuerzas de la 4T, sino que se abra a más sectores. “Abrir un diálogo muy amplio, muy amplio entre los que están directamente involucrados” y aquí habló, sí de partidos, pero también de académicos y hasta, dijo, miembros de las facultades de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de todo el país. El hijo del expresidente Lázaro Cárdenas también aconsejó que en esta necesaria revisión se considere la experiencia de los sistemas electorales de otros países. O sea, repetir la chamba que se supone que ya se hizo. Uf.

