Dato importante para que en Morena, a nivel nacional, pero sobre todo local, tome en cuenta: sus aliados del Partido Verde buscan también salirse de la órbita que los mantiene como partido satélite del guinda en la Ciudad de México. Esto ocurrirá no en el 2027 sino en el 2030, según lo anunciado por el consejero nacional del partido del tucán, Arturo Escobar y Vega, quien incluso ya destapó al diputado local y presidente de la Mesa Directiva del Congreso capitalino, Jesús Sesma, para que sea el candidato por la Jefatura de Gobierno. Nos cuentan que el aludido ni tardo ni perezoso dijo ante sus simpatizantes que aceptaba el reto. Y vieron tan decidido al legislador que parece ser que sí se la cree. Sin embargo, quienes manejan bien la estadística electoral en la capital nos dicen que si la cosa va en serio, Sesma —al que por cierto ayer en las redes le recordaron la vez que le soltó un patadón al diputado Jorge Gaviño— debe echarle ganas, porque su partido apenas si rebasó los 200 mil votos en 2018 mientras Morena, solo, obtuvo 2.2 millones. Qué tal.
Y nos piden no perder de vista un dato relevante de la más reciente Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi, que mide la percepción de inseguridad en la población: en la CDMX la mitad de las alcaldías mejor calificadas son gobernadas por la oposición —en ellas 39.4 por ciento se siente insegura mientras que en las gobernadas por Morena el promedio es de 64 por ciento—. Vale la pena revisar el caso de la Miguel Hidalgo, gobernada por Mauricio Tabe, que se mantiene como la segunda más segura de la capital. No se puede obviar que antes de la actual administración 75 por ciento de los ciudadanos ahí se sentía inseguro y ahora sólo un 36 por ciento. Las claves para entender lo anterior son el trabajo coordinado entre la alcaldía, la Secretaría de Seguridad y la fiscalía capitalinas, una inversión de más de 200 millones de pesos para la contratación de más elementos de la Policía Auxiliar, la recuperación y construcción de 20 módulos de vigilancia en distintas colonias y a la implementación de un sistema de videovigilancia con más de 4 mil 400 cámaras a través del Centro de Acopio y Análisis de Información “Base Sombra”. Ahí el dato.
Y ya se notó, como bastante gente ha señalado, que lo del movimiento naranja últimamente es levantar fichas que otros partidos pierden. A finales de marzo, el dirigente nacional de MC, Jorge Álvarez Máynez, anunció con mucha alegría que su partido logró arrebatar de las filas de Morena al actual alcalde de Compostela, Nayarit, Gustavo Ayón. El exbasquetbolista se sumó a Movimiento Ciudadano con la clara intención de postularse a la gubernatura de Nayarit, un perfil que —se cree— le da amplias posibilidades de voltear también a su favor a ese estado y ampliar su fuerza territorial en el occidente mexicano. Bueno, pues esa misma movida comenzó a aplicar Máynez ahora en Guanajuato, donde hace apenas un par de días la alcaldesa de León, Alejandra Gutiérrez, anunció que se separaba del PAN que, hay que destacar, tiene en ese estado del Bajío uno de sus últimos bastiones. Dicen que el líder emecista rápido se acercó a Gutiérrez, a quien llamó “la carta más importante para encabezar un movimiento de cambio”. La alcaldesa respondió: “Gracias, estoy reflexionando”, pero dicen que la cúpula de MC ya la ve segura en su lista. ¿Será?
Quien, dicen, está más que dispuesta a jugarle a la maestra con las y los legisladores es la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei, que anunció —algunos lo interpretaron así— que prepara una exposición prácticamente con bolitas y palitos para que los integrantes de ambas cámaras entiendan que simplemente no hay condiciones para juntar la elección de jueces con todo lo que la ciudadanía deberá votar en 2027. “Dicen que nadie está obligado a hacer lo imposible”, declaró Taddei ayer. “Materialmente nosotros tenemos que tener un escenario en donde cubrimos absolutamente todo el territorio nacional para ambas elecciones” y no lo hay, remarcó. La consejera presidenta incluso alertó que si no se garantiza lo mínimo necesario para celebrar tantos comicios el próximo año —además con naturalezas muy distintas—, se estaría rompiendo “con el espíritu original de la reforma judicial que ya fue aprobada”. Taddei puso en la mesa que si, en todo caso, los parlamentarios se aferran a reunir tantas elecciones en el mismo paquete, entonces deben proponer más reformas. Uf.
Vaya mano la que jugó ayer el Gabinete de Seguridad, liderado por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, quien anunció tres trancazos clave —y en menos de 24 horas— contra el crimen organizado. Amanecimos con la detención de Alexander ’N’, alias El M9, a quien las autoridades identificaron como jefe de Los Metros, una facción del Cártel del Golfo que opera en Reynosa, Tamaulipas; luego, vino la muy relevante caída de Audias Flores Silva, alias El Jardinero, no sólo una de las varias cabezas que tiene el monstruo del Cártel Jalisco Nueva Generación, sino nada menos que uno de los personajes señalados por investigadores como posible sucesor de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mecho. Una maniobra que, por cierto, fue bien vista por los vecinos del norte, a partir del reconocimiento expresado por el embajador estadounidense, Ronald Johnson. Finalmente, un par de horas más tarde, el mismo Harfuch avisó la captura de César Alejandro ’N’, un sujeto apodado El Güero Conta y quien fungía, según las averiguaciones, como brazo financiero de El Jardinero.
Se advierte que no hay que perder de vista lo que ocurra en la Suprema Corte de Justicia de la Nación mientras la ministra Loretta Ortiz permanece fuera del máximo tribunal debido a la licencia que solicitó por cuestiones de salud y que concluirá el próximo 10 de mayo —según lo establecido hasta ahora—. Nos explican que esta ausencia puede influir más de lo que podría pensarse en la dinámica del Poder Judicial, ya que incrementa el riesgo de empates en el pleno, al funcionar con número par —sólo ocho integrantes—; sin Loretta, la Corte también podría verse en la imposibilidad de alcanzar los seis votos necesarios para invalidar alguna ley; de llegar a ese escenario, los fallos tendrán que aplazarse hasta contar de nuevo con el voto de Ortiz Ahlf. Dicen que todo el mundo espera que la referida licencia concluya realmente en la fecha que está marcada, pues aunque la SCJN cuenta con cierta flexibilidad para conceder estos permisos, si éstos exceden el mes, ya tendrá que haber intervención del Senado y proceder a ceder la vacante a la persona que hubiera ocupado el segundo lugar para ese cargo en la elección de 2025. Pendientes.