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Carros blindados atacan a manifestantes, en una movilización de mayo pasado. Foto: Reuters
Carros blindados atacan a manifestantes, en una movilización de mayo pasado. Foto: Reuters

En Venezuela, alrededor de 8 mil personas murieron en manos de los cuerpos militares del gobierno de Nicolás Maduro, en un intento por reprimir los levantamientos civiles en contra de sus políticas, que han llevado al país a una severa crisis humanitaria.

Así lo registró la organización Amnistía Internacional (AI), en su estudio “Esto no es vida. Seguridad ciudadana y derecho a la vida en Venezuela”, publicado ayer.

Gráfico: La Razón de México

El documento de 53 páginas, que además recoge testimonios con familiares de los caídos, cita la memoria estadística 2015-2017 de la Fiscalía General de la República, dirigida en ese periodo por la fiscal destituida Luisa Ortega Díaz. El informe detalla que en 2015 hubo mil 777 presuntas ejecuciones extrajudiciales, que representan el 10 por ciento del total de homicidios cometidos ese año; en 2016, la cifra escaló a 4 mil 667, que corresponde al 22 por ciento de los asesinatos totales, y entre enero y junio de 2017, mil 848 muertes, que arrojan un saldo de 8 mil 292 decesos en dos años, perpetrados por elementos de la fuerza pública.

De acuerdo con AI, el Estado venezolano ha justificado estas muertes como resultado de confrontaciones entre los cuerpos de seguridad y la delincuencia, en el marco de operativos ordenados por el gobierno para “limpiar” las zonas que concentran los más altos índices de violencia.

“La respuesta del Estado venezolano a la inseguridad ha sido marcada por el uso de la fuerza en el marco de operativos desplegados en las zonas donde se concentran los índices de violencia. Sin embargo, estos operativos se han caracterizado por un uso excesivo de la fuerza y en algunos casos abusivo y totalmente innecesario, lo que contradice las obligaciones internacionales en la materia, y en muchas ocasiones convierte los operativos en actos especialmente violentos en los que se cometen graves violaciones a los derechos humanos”, indica AI en su análisis.

Las violaciones a los derechos humanos incluyen “casos de tortura, malos tratos y ejecuciones extrajudiciales a manos de efectivos de seguridad. En muchos casos, éstas son encubiertas como supuestos enfrentamientos armados. La mayoría de las víctimas, entre las que se encuentran adolescentes, fueron tildadas de delincuentes, aunque en la realidad se trataba de personas que protestaban, o personas no armadas y que provenían de barrios pobres”.

Gráfico: La Razón de México

La Operación Liberación del Pueblo (OLP) encarna la manera de operar del gobierno venezolano para combatir la inseguridad; el dispositivo ha contado con la participación de cuerpos militares que, a decir de Amnistía Internacional, derivó en “miles de casos de graves violaciones de derechos humanos, como detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, afectaciones a los derechos a la vida privada, a la integridad personal y al debido proceso”.

AI explica que la creación de la OLP diluye la frontera del ámbito civil con el ámbito militar, al tratar por igual los asuntos que tienen que ver con la seguridad ciudadana y los que corresponden a la defensa nacional.

El Ministerio Público reveló que de las 505 personas fallecidas en las OLP, murieron 27 adolescentes (5.35 por ciento). El 99.21 por ciento de las víctimas fueron hombres entre los 16 y 55 años de edad.

Entre julio de 2015 y marzo de 2017, mil 74 funcionarios policiales y/o militares fueron sometidos a investigación por su participación durante las OLP, sin embargo, apenas 112 fueron imputados.

Gráfico: La Razón de México