Nude, 1917, óleo sobre lienzo. (Colección privada)

Mujeres, pobreza, alcohol, drogas. Modigliani (1884-1920) era el prototipo de artista bohemio. Se codeó con Cézanne y Picasso, pero siguió siempre su camino, pegado al arte figurativo, y acabó convertido en uno de los genios del siglo pasado. La Tate Modern Gallery expone hasta el 2 de abril una retrospectiva dedicada a él. Con más de cien obras, muchas antes vistas en Reino Unido.

La pregunta pendiente es: ¿son verdaderas todas las piezas?. Nadie pone en duda la credibilidad del museo, pero la cuestión es obligada cada vez que Modigliani se convierte en protagonista de una muestra. A principios de este año, los fiscales italianos alegaron que 21 de las 60 obras expuestas en el Palazzo Ducale de Génova eran posiblemente falsas. El caso sigue investigándose. Pero la Tate asegura a La Razón  que no tienen nada que temer.

“Sólo presentamos trabajos que figuran en el catálogo de 1972 realizado por Ambrogio Ceroni, por lo que no tenemos motivos para preocuparnos”, asegura la comisaria, Nancy Ireson.

  • El Dato: Expertos del Lille Métropole Musée intentan determinar una marca de identidad de Modigliani.

Dicho catálogo, publicado en 1958, se considera el punto de referencia. Y es que la producción pictórica que se conserva del autor es escasa. Muchas de sus obras fueron distribuidas por el artista o sus marchantes sin dejar constancia de ello. Tras su muerte, sus cuadros fueron aumentando de valor hasta el punto de que en los últimos años los remates de sus ventas han alcanzado récords mundiales.

La belle romaine, 1917, óleo sobre tela. (Colección privada)

Una cuestión. En la muestra que se organizó este año en Génova se exhibieron más de cincuenta trabajos entre dibujos y pinturas. El crítico de arte Carlo Pepi afirmó que, “viendo el catálogo”, eran “poquísimas las obras de su autoría”. La polémica con la exposición de Génova no es un episodio aislado. Especialmente mediático fue el caso de tres jóvenes que, en 1984, siguiendo los rumores que aseguraban que Modigliani había tirado en un foso de Livorno algunas esculturas, crearon ellos mismos una que en un primer momento fue tomada por original del artista. Pocas semanas después, el hecho fue desmentido.

Hasta el responsable de velar por el patrimonio del artista, Christian Gregori Parisot, fue detenido en 2012 junto al marchante Matteo Vignapiano bajo la acusación de poner a la venta 59 piezas falsas del maestro por más de 6.5 millones de dólares. Parisot organizaba exposiciones con el objetivo de captar clientes para las falsas piezas que astutamente intercalaba con las originales. Cuando aparecía alguien interesado, les vendía las falsas. ¿Quién iba a desconfiar de la autenticidad con el aval del Instituto Modigliani?

Sucesos sospechosos. En 2008, Parisot fue condenado por la justicia francesa por fraude. En Italia lo acusaron de haber tenido algo que ver con la muerte, a los 66 años, de Jeanne Modigliani, la hija del artista. En julio de 1984, justo un año después de haber nombrado sucesor oficial a Parisot, Jeanne se disponía a viajar desde París a Livorno para investigar la aparición de obras falsas atribuidas a  su padre, pero lo impidió un accidente casero en el que perdió la vida al caer por las escaleras.