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El Tren México-Toluca, el Paso Exprés y el Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Foto: Especial
El Tren México-Toluca, el Paso Exprés y el Nuevo Aeropuerto Internacional de México. Foto: Especial

El Tren México-Toluca, el Paso Exprés y el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) incrementaron sus costos alrededor de 70 por ciento en promedio, en comparación con el monto original debido a temas de planeación, informó la organización México Evalúa.

Al dar a conocer el primer análisis “¡Ojos a la obra!”, que analiza los tres principales proyectos de la actual administración, Edna Jaime, directora de la organización civil, mencionó que el Tren México-Toluca fue el proyecto que reportó el mayor incremento en comparación con su costo original, al pasar de 33 mil 741 millones a 59 mil 217 millones de pesos, es decir, 77 por ciento más que lo planteado.

Por su parte, el Paso Exprés había planteado un monto inicial de mil 274 millones de pesos, pero su construcción concluyó con un gasto de dos mil 213 millones de pesos, o 73 por ciento más.

En cuanto a la construcción del Nuevo Aeropuerto, el organismo refirió que tuvo una inversión de 168 mil 880 millones de pesos; sin embargo, la cifra se elevó a 285 mil millones de pesos, equivalente a un repunte de 68 por ciento. No obstante, es importante destacar que si bien la terminal es la que tuvo un porcentaje menor de sobrecosto, es la obra que tiene el menor avance de construcción.

Gráfico: La Razón de México

En este contexto, la coordinadora del proyecto, Mariana Campos, refirió que el hecho de que no se tenga planeación es un reto difícil de frenar, que si no se logra, continuará generando alta descalificación en los procesos de licitación.

“Los procesos de construcción inician sin contar con un diseño del proyecto suficientemente desarrollado, e incluso hay casos en los que ni siquiera está contratada la supervisión. Esto deriva en que las obras sean ineficientes, lo que llega a comprometer su efectividad”, añadió.

Recordó que en el caso de la barda perimetral del Nuevo Aeropuerto, seis meses después de iniciar los trabajos, estuvieron listos el diseño de la barda con los documentos de planeación y supervisión.

Respecto a la obra general del NAIM, el Plan Maestro se conoció cuando los trabajos ya habían iniciado. Se comenzó sin conocer qué comprendería la terminal, por lo que fue necesario realizar trabajos para la barda perimetral del mismo.

En este sentido, Campos comentó que estas prácticas de acelerar los trabajos, sin contar con una preparación, es común en muchos proyectos de diversos países; sin embargo, es necesario erradicarlas debido a que es motivada de manera política.

Gráfico: La Razón de México

“Tenemos que frenar la urgencia que viene motivada de manera política, el nuevo gobierno está presionado a generar resultados, por lo que es posible que pueda precipitar la construcción de proyectos de infraestructura, por la urgencia política”, mencionó en entrevista.

Refirió que no se puede realizar “obra pública a partir de sexenios”, por lo que más recomendable es reconocer las deficiencias y generar planes de acción que den resultados.

Otra situación que preocupa a los especialistas es la manera en la que se evalúan las licitaciones, por medio del precio más bajo; pues mencionó que esto no promueve las mejores condiciones de contratación para el Estado mexicano.

“Darle el mayor peso al precio no genera información útil a la toma de decisión cuando el diseño del proyecto no está listo, ya que no es posible cotizarlo de manera realista”, comentó.

Por último, el estudio refirió que ninguno de estos proyectos publicó información de los estudios de mercado, las ofertas, las subcontrataciones, los pagos, los informes de supervisión y auditoría interna, siendo información vital para la rendición de cuentas, y que debe publicarse de acuerdo con los estándares internacionales.

Pero incluso con ello, en el NAIM se observaron avances importantes, luego de que se publicó información adicional.