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Joseph Blatter

El martes pasado, la FIFA desapareció la palabra “corrupción” de su código de ética, el cual fue presentado en 2004 por el suizo Joseph Blatter, entonces presidente del organismo rector del futbol mundial, con el fin de mostrar transparencia en la organización. Sin embargo, el anuncio hecho en días recientes por la FIFA es desalentador para el futuro del balompié a nivel internacional, pues ya no será considerado como una infracción.

“Las personas sujetas a este código tienen prohibido hacer cualquier declaración pública de índole difamatoria hacia la FIFA y/o hacia cualquier otra persona regida por este código en el contexto de los eventos de la FIFA”, indica la sección 22.2 del nuevo código.

Esta determinación ha generado polémica incluso en personas que en algún momento trabajaron en el organismo, como Alexandra Wrage, exintegrante del comité de gobernanza de la FIFA, quien en declaraciones a la agencia AP aseveró que a diferencia de las organizaciones bien dirigidas que alientan a la transparencia, “la FIFA adopta una postura autoritaria para que la gente se calle”.

Pese a esta controvertida decisión, los que no se borran son los escándalos en los que se ha visto envuelto el organismo con sede en Zúrich en los años recientes. Un informe publicado en 2012 reveló que el brasileño Joao Havelange, presidente de la FIFA de 1974 a 1998, recibió 1.5 millones de dólares por sobornos, en tanto que Ricardo Teixeira, presidente de la Confederación Brasileña de Futbol de 1989 a 2012 recibió 13 millones de dólares por la agencia de mercadotecnia International Sports and Leisure, la cual quebró en 2001.

En 2010, el ente rector del balompié suspendió a dos miembros de su Comité Ejecutivo: el nigeriano Amos Adamu y el tahitiano Reynald Temarii. Adamu fue suspendido tres años y multado con 10 mil dólares por haber violado cinco artículos del código de ética, uno de ellos por soborno. Temarii fue suspendido un año y fue multado con cinco mil dólares tras haber violado el código de ética.

El qatarí Mohamed Bin Hamman fue suspendido en julio de 2011 de por vida, cuando era presidente de la Confederación Asiática de Futbol, después de que fue hallado culpable de intento de compra de votos de funcionarios del Caribe para la elección presidencial de la FIFA, en la cual era candidato.

  • El dato: 41 implicados hubo en el denominado FIFA Gate, en 2015

Ese mismo año, el trinitario Jack Warner, entonces presidente de la Concacaf, fue denunciado por el estadounidense Chuck Blazer, en esa época secretario general de Concacaf, por conducta inapropiada durante la campaña para la elección de la sede del Mundial de 2018. Sin embargo, Blazer fue acusado en junio de 2012 por Warner de financiar el alquiler de un departamento lujoso en Nueva York, con dinero de Concacaf.

El 27 de mayo de 2015 estalló el denominado FIFA Gate, cuando una investigación hecha por el FBI detectó el entramado de sobornos entre directivos y empresarios, a cambio de derechos televisivos y de marketing. Entre los 41 acusados destacan Eugenio Figueredo (expresidente de la Asociación Uruguaya de Futbol); Nicolás Leoz (expresidente de la Conmebol); Eduardo Deluca (exrepresentante de la Asociación del Futbol Argentino en la Conmebol), además de Warner y Blazer, entre otros.

A raíz del FIFA Gate, el suizo Joseph Blatter fue suspendido de su cargo en octubre de 2015. Dos meses después fue suspendido ocho años de realizar cualquier actividad relacionada con el futbol. El 26 de febrero de 2016, el también helvético Gianni Infantino fue nombrado presidente de la FIFA.

Pese a que la FIFA señala en su nuevo código de ética que el soborno sigue prohibido, “mientras no se descubra el delito durante 10 años, usted será libre en la FIFA”, se lee en un documento de AP.