manuel Granados (VP) y Ángel Ávila (NI) fueron electos presidente y secretario el 9 de diciembre pasado. Foto: Especial

En tres años la corriente perredista Vanguardia Progresista, dirigida por Héctor Serrano y ligada al Jefe de Gobierno capitalino, Miguel Mancera, fue la que más creció en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) al consolidarse con posiciones dentro de los principales órganos de decisión en el sol azteca.

Dicha expresión pasó de tener en 2014 un total de 40 representantes en el Consejo Nacional, a 85 en 2017.

Y aunque en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) pasó de ocupar cuatro a tres secretarías, ocupa las más importantes: esta expresión obtuvo la presidencia del PRD, con Manuel Granados, mantuvo la Secretaría de Finanzas, con Manuel Cifuentes, y la de Derechos Metropolitanos, con María de Lucero Rivera Serna.

El coordinador de Vanguardia Progresista, Eduardo Venadero, explicó a La Razón que la principal adhesión que logró su expresión fue la de exintegrantes de Izquierda Democrática Nacional (IDN), la cual era dirigida por los ahora morenistas René Bejarano y Dolores Padierna.

“Es muy claro el tema del proyecto que nosotros representamos, incluso al interior del partido, se podría decir. Somos la expresión más consolidada y con mayor claridad. Nos hemos convertido en un factor de atracción de los equipos dentro de las otras expresiones que han decidido no irse y coordinarse con nosotros”, sostuvo Venadero.

Comentó que entre los exintegrantes de IDN que se adhirieron a su expresión están el coordinador del sol azteca en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), Leonel Luna; Alejandro Fernández, exdelegado de Cuauhtémoc, así como Guillermo Sánchez y Pablo Trejo.

Mientras que de Nueva Izquierda (NI) está el actual mandatario de Gustavo A. Madero, Víctor Hugo Lobo, así como Rodrigo Gayoso, precandidato para el gobierno de Morelos.

La otra corriente que ha tomado fuerza dentro del partido fue la de Alternativa Democrática Nacional (ADN), dirigida por Héctor Bautista, la cual en los últimos tres años sumó 36 lugares en el Consejo Nacional y una secretaría en el CEN.

En el Comité se encuentra Julieta Camacho Granados en la Secretaría de Fomento de Comunidad y Ciudadanía; María de los Ángeles Sánchez Lira en la de Sustentabilidad; Adriana Díaz Contreras en Organización, y Roxana Luna Porquillo en la de Movimientos Sociales, Sindicales y Campesinos.

Además, ADN rescató la Secretaría de Políticas Alternativas de Seguridad Pública, la cual ya le pertenecía a la corriente Movimiento de Izquierdas (MIZ). En ésta colocó a Israel Moreno Rivera, destituido exdelegado en Venustiano Carranza.

Otra que creció fue Foro Nuevo Sol, liderada por Pascual Sigala, la cual pasó de 26 lugares en el Consejo Nacional en 2014 a 37 en 2017, y de dos a tres secretarías en el CEN: la de Comunicación, con Stephany Santiago; la de Operación Política, para Vladimir Aguilar, y la de Enlace con Gobiernos Estatales para Iván Araujo.

La otra parte de Foro Nuevo Sol, encabezado por Hortensia Aragón, también mantuvo un lugar al quedarse con la Secretaría de Jóvenes, con Alejandro Francisco Día, cartera que era de Nueva Izquierda.

En tanto las corrientes que disminuyeron su representación en el Consejo Nacional son Nueva Izquierda, liderada por Jesús Zambrano y Jesús Ortega, e IDN, encabezada ahora por Alejandro Sánchez Camacho.

La primera descendió de 138 a 95 consejeros, y pasó de ocho a siete lugares en el CEN. Los llamados Chuchos mantuvieron la Secretaría General con Ángel Ávila Romero; la de Gobierno y Enlace Legislativo con Brisa Gallegos Angulo, y la de Diversidad Sexual, con José Antonio Medina Trejo.

Asimismo, la Secretaría de Igualdad de Género, con Rogelia González Luis; la Electoral, con Roberto Morales Noble; la de Política de Alianzas, con Elizabeth Pérez Valdez, y la de Relaciones Internacionales, con Irán Moreno Santos.

IDN pasó de 60 a 25 consejeros y en el CEN mantuvo sus tres lugares con los mismos personajes: en la Secretaría de Acción Política y Estratégica está Alejandro Sánchez Camacho; en la de Derechos Humanos, Paloma Castacón, y en la de Formación Política, Mara Iliana Cruz Pastrana. Sin embargo, estas dos últimas se pelearon con Camacho y hasta lo desconocieron, ya que lo acusaron de operar a favor de Morena.