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Torre Bancomer. Foto: Especial
Torre Bancomer. Foto: Especial

Los esfuerzos de la consolidación fiscal por parte del gobierno, así como la apreciación que ha registrado en las últimas semanas el peso se reflejarán en una reducción marginal de la deuda pública como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) para este año, al pasar de 46.2 por ciento en 2017 a 45.8 por ciento del PIB en 2018.

El economista en jefe de BBVA Bancomer México, Carlos Serrano, mencionó que después de tantos años en los que siguió aumentan la deuda pública, es positivo que para este año se contemple otra disminución, aunque no sea tan significativa como la del año pasado.

“No es una caída tan significativa como la que tuvimos en 2017; en parte porque el año pasado se tuvo ese recurso del remanente de operación del Banco de México que no se tendrá este año”, mencionó.

De la misma forma, comentó que para que haya un superávit primario del 0.8 por ciento, el gobierno deberá redoblar los esfuerzos hacia la segunda mitad del año, ya que si bien se dio un excedente fiscal en la primera mitad del año, éste se debió en parte a que se tenían los balances de entidades bajo control presupuestario.

“Dado los números que observamos en la primera mitad del año, el gobierno deberá de redoblar sus esfuerzos para poder llegar a esta meta de 0.8 por ciento del PIB en el superávit fiscal primario, hacia la segunda mitad del año”, dijo.

Gráfico: La Razón de México

Respecto al crecimiento económico para este año, Serrano explicó que después de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) diera a conocer los datos preliminares del PIB en el segundo trimestre del año, la economía podría crecer menos de su estimado de 2.6 por ciento; mientras que para el próximo año, mantuvo sin cambio su previsión en 2.0 por ciento.

En cuanto a los niveles de inflación, el economista en jefe refirió que  después de que durante los  primeros meses del año, ésta mostrara una significativa disminución,  en mayo la inflación general descendió menos de lo que se preveía, debido al incremento de los precios en los energéticos, situación que no prevé que contamine los precios de otros productos.

Por lo anterior,  BBVA anticipó que la inflación cerrará el año ligeramente por encima de 4.0 por ciento; con lo cual la meta de inflación del 3.0 por ciento convergerá más lento de lo que se pensaba hace tres meses, cuando se preveía que la inflación podría terminar el año ligeramente por debajo de 4.0 por ciento.

No obstante, refirió que gracias a las disminuciones que ya se presentaron, se puede anticipar una pausa monetaria el resto del año, toda vez que el tono del último comunicado del Banco Central es menos restrictivo que el de las anteriores reuniones de política monetaria.

Debido a esto, Serrano Herrera refirió que el Banco de México estaría pensando en comenzar a recortar el objetivo de la tasa de referencia local hacia el segundo trimestre del próximo año.

“El Banxico guiará la tasa hacia un nivel más neutral e incluso si la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es exitosa antes del tiempo esperado, el ciclo de bajas podría ser más pronunciada”, aseguró.

Por otra parte, Carlos Serrano dijo que la economía denota una gran fortaleza y atracción, pues incluso con el contexto externo tan complejo que se observa, el país continúa atrayendo capital e inversión extrajera; ejemplo de ello es que sólo en julio de este año se captaron mil millones de dólares y, contrario a lo que se había pensado por el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, no se ha registrado alguna salida de capitales.

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