Las pensiones en México ya llegan a 120% del PIB

  • Tamaño de fuente: A  A  A  A  

El subsidio a instituciones de seguridad social por parte del gobierno federal equivale a 8 por ciento del Presupuesto de Egresos de la Federación, y puede llegar a 14 por ciento en la siguiente administración, advirtió el actuario Francisco Miguel Aguirre.

Durante la presentación de su libro “Pensiones… ¿y con qué?”, el experto explicó que el país tiene actualmente un pasivo contingente en esta materia de 120 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

De dicho porcentaje solamente el 31 por ciento corresponde al IMSS que se encarga de proveer de pensiones a más de 14 millones de mexicanos, y el 89 por ciento restante corresponde a sólo 6 millones de servidores públicos y universitarios.

“Si lo ponemos en un comparativo, cada millón de mexicanos del seguro social nos cuesta 2 por ciento del PIB y cada millón de servidores públicos nos cuesta 15% del PIB”, resaltó el actuario.

En este sentido destaca que el Instituto de Seguridad Social al Servicios de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), pese a la reforma ya hecha, es el que mayor porcentaje tiene de pasivos pensionarios con 40 por ciento del PIB.

A éste le sigue el IMSS Patrón, aquél que tiene a médicos y enfermeras, los organismos y empresas, las entidades federativas y, finalmente, las universidades.

Aguirre indicó que esta situación se debe a que el esquema de pensión y jubilación de los servidores públicos no está basado en la edad de los trabajadores sino en la antigüedad, es decir, los años que llevan laborando. Esto ha provocado que personas con 45 años de edad se jubilen con el 100 por ciento del salario, pese a que están en edad de laborar, y se aumenten los pasivos.

Asimismo, indicó que esta situación de los servidores públicos y universitarios es injusta, si se considera que las personas que actualmente están bajo un régimen de cuentas individuales seguramente trabajarán hasta los 65 años y recibirán solamente 30 por ciento del último salario.

Lo anterior significa que, con los salarios tan bajos que tiene México, la mayoría de esos trabajadores va a quedar con una pensión por debajo del salario mínimo.

Sin olvidar que cerca del 50 por ciento de la Población Económicamente Activa está excluida de la seguridad social y no van a recibir una pensión.

Por todo lo anterior, Aguirre consideró que aún faltan cambios a los sistemas de pensiones en México para evitar el latente peligro de descapitalización, sobre todo, en los próximos 20 años.

Derivado de esto recomendó modificar el diseño de las prestaciones y, si es posible, crear una pensión universal que garantice un salario mínimo, sustentada a través de impuestos al consumo.