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Maduro se reúne con campesinos, ayer, en Caracas. Foto: Especial
Maduro se reúne con campesinos, ayer, en Caracas. Foto: Especial

En 1983 la devaluación del bolívar llevó al gobierno de Venezuela, entonces presidido por Luis Herrera Campíns, a crear la Oficina de Régimen de Cambio Diferencial (Recadi), mediante la cual armó un sistema para regular la entrega de divisas, a través de un esquema dual —una tasa de dólar oficial y otra paralela, ambas reguladas por el gobierno—. El caso Recadi se convirtió en uno de los escándalos de corrupción más grandes en la historia de la nación sudamericana: en 1989 cinco exministros fueron detenidos por sobrefacturar las importaciones de empresas privadas, por un monto de 50 mil millones de dólares.

Casi 30 años después, el régimen de Nicolás Maduro busca replicar este sistema dual para otorgar divisas a los venezolanos, en un intento desesperado por inyectar divisas a la golpeada economía venezolana. Venezuela tiene el índice de inflación más alta de su historia —46 mil por ciento hasta junio, de acuerdo a las estimaciones del Congreso—, el desabasto de alimentos y medicinas alcanza 80 por ciento y la producción de petróleo, en la que se sustenta el 96 por ciento de la economía de ese país, cayó a 1.3 millones de barriles diarios, el índice más bajo.

“A partir del 20 de agosto, el país queda facultado para dirigirse a las casas de cambio y hacer cualquier operación de forma transparente, legal y segura”, anunció ayer el vicepresidente del área económica, Tareck el Aissami, sin ofrecer detalles acerca de si habrá límites para la compra de divisas, quién definirá la tasa de compra-venta y cuáles son las casas de cambio autorizadas para estas transacciones.

El decreto surge en medio del descenso de los ingresos en divisas del país. Ello ocasionado por la caída en la producción de Pdvsa, que genera al menos 96 por ciento de los ingresos del Estado. Por ello, a juicio de Luis Vicente León, no es casualidad que se hable ahora de una “flexibilización cambiaria”.

¿Para qué ha servido el control de cambios implantado por Chávez en 2003? Para que unos pillos saquearan al país disfrazados de importadores apoyados por el gobierno. La solución de fondo no es maquillar el control de cambio sino eliminarlo”

José Guerra

Economista venezolano

“Para quienes no recuerdan o no lo saben. Entre 1984 y 1988 existió un régimen de cambio dual, con una tasa de cambio preferencial y otra paralela. Se llamó Recadi y propició la corrupción más grande de la historia de Venezuela, hasta que Chávez impuso Cadivi batiendo ese récord”, explicó el diputado y economista venezolano, José Guerra, en su cuenta de Twitter.

Para el analista, “los mercados de cambio duales no funcionan, son inestables y más todavía en Venezuela donde reina un financiamiento monetario gigantesco del déficit fiscal. La tasa paralela se va depreciar y habrá una brecha significativa con el precio del dólar oficial, sólo para el gobierno”.

Expertos advierten que la intervención del gobierno en estas operaciones, llevará al fracaso el nuevo plan del gobierno para atraer las remesas de los venezolanos en el extranjero, e incentivar la inversión extranjera.

“Si las operaciones en mercado privado pueden realizarse libremente y el tipo de cambio se fija por oferta y demanda, sería una permeabilización que ayudará a liberar importaciones y precios. Pero si el gobierno intenta controlar el cambio con operadores sesgados es más de lo mismo”, detalló en su cuenta de Twitter el analista Luis Vicente León.

  • El Dato: Tareck El Aissami, vicepresidente del área económica, presentó un decreto derogatorio del régimen de ilícitos cambiarios ante la ANC.

La única diferencia con el sistema anterior, según Guerra, es que “aparentemente habrá un mercado oficial con una tasa de cambio preferencial sólo para el gobierno, y una tasa de cambio cara para el ciudadano”.

El artículo 21 de la Ley de Ilícitos Cambiarios establecía que quienes adquieran divisas por los organismos del Estado de manera fraudulenta o mediante engaño, serían castigados con penas de entre cuatro a ocho años de cárcel, una multa y el reintegro del dinero.

Mientras que el artículo 23 contemplaba la pena de tres a siete años de cárcel, para quienes al solicitar divisas al Estado, las desviaran para otro uso distinto por el que las pidieron y les fueron adjudicadas, así como una multa y el reintegro del total de las divisas.

Sin embargo, ante la pérdida del valor de la moneda local en Venezuela, la economía está dolarizada de facto. Coches y viviendas se tasan con la moneda estadounidense.

Causas de la hiperinflación

Según analistas, el alto costo de la vida en la nación sudamericana es a consecuencia de:

  • Una descontrolada emisión de dinero sin respaldo, en un país en recesión desde 2014.
  • La caída de los precios y de la producción de petróleo. El crudo aporta 96 por ciento de los ingresos del país.
  • Un rígido control de cambios desde hace 15 años, que deriva en el congelamiento la venta de divisas para la importación de bienes y materias primas, lo que genera escasez y estimula un mercado negro donde el dólar multiplica por treinta la cotización oficial.
Gráfico: La Razón de México
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