Muestra la UNAM cine “marginal” de Brasil

A pesar de la censura que envolvía a Brasil en la segunda mitad del siglo XX, el cineasta Luiz Rosemberg Filho filmó alrededor de cincuenta películas que el sistema prohibió, pero que el Festival Internacional de Cine de la UNAM (FICUNAM), retoma para exhibirlas como carta fuerte en su séptima edición que se realizará del 22 al 28 de febrero próximo.

En Latinoamérica los años 60 para el cine significaron un cisma contra el pasado, los nuevos cines proliferaron como respuesta a un clima regional y mundial propicio para la creación artística y el desarrollo cultural, en Brasil particularmente se vivieron momentos complicados en los que la lente de Rosemberg encontró inspiración.

Luiz Rosemberg (Río de Janeiro, Brasil, 1943) desarrolló parte de su trabajo en una época de censura: Durante la dictadura militar en Brasil y tras el golpe de Estado de 1964 fue que comenzó a trabajar y no cesó hasta 1985 (que inició con collage), en esa etapa el cineasta produjo más de la mitad de sus películas.

Filmó alrededor de cincuenta películas en cinco décadas. La mayoría de ellas, sin embargo, no llegó a las salas. Muchas fueron censuradas; como Crónica de un Industrial, que de acuerdo información proporcionada por FICUNAM, la cinta parecía buena candidata para competir en la edición de 1978 del Festival de Cannes, lo que no sucedió por lo nocivo que hubiera resultado para la imagen del gobierno brasileño de aquél momento.

Aquellos tiempos revueltos desaparecieron y el cineasta no renunció a ser libre en la elaboración de su trabajo. “La censura de hoy se llama burocracia, antes se obstaculizaba previo a presentar el trabajo en salas, ahora se hace antes, con anticipación, en la presentación del proyecto”, precisó el cineasta.

“El director es también un pensador del cine brasileño, sus numerosos largometrajes, cortometrajes y videos, y los más de tres mil collages que ha realizado, parece encontrar la forma para cuestionar la función social del arte en la época actual”, sostiene la información de FICUNAM. También dice que Rosemberg ha pagado un precio muy caro por su postura radical ante lo convencional aunque muchos lo admiran por eso.