Notario denuncia falsificación de firma en compra de nave industrial de Anaya

El notario Salvador Cosío asegura que no conoce a la persona de Manhattan Master Plan que solicitó el procedimiento; presentó una querella ante la PGR

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Foto: Cuartoscuro

El notario Salvador Cosío quien supuestamente autorizó el cambio accionarial en la compañía que participó en la compra de la nave industrial del candidato a la presidencia por la coalición “Por México al Frente”, Ricardo Anaya, no reconoce su firma  por lo que presentó una querella ante la Procuraduría General de la República (PGR) por falsificación.

Según El País, en su declaración Cosío asegura que no conoce a la persona de Manhattan Master Plan que solicitó el procedimiento ni al abogado al que los operadores recurrieron para el mismo y que, según el testimonio de Daniel Rodríguez, trabajaba en esa notaría.

“No se trata de mi firma”, afirma Cosío, quien también señala que los documentos no contienen algunas características que acostumbra a tener su forma de proceder.

Cosío no es el único en poner en duda el traspaso de poderes. También la semana pasada, Humberto Hernández, esposo de María Amada Ramírez, la otra accionista original de Manhattan Master Plan, y que ha ejercido como contador de Barreiro, aseguró ante la PGR que nunca tuvieron constancia de la existencia de la compañía.

Hernández declaró que se habían enterado por los medios de comunicación, por lo que asegura que todos los documentos con la firma de su mujer “son falsos”. Lo mismo ocurre, según su declaración ante la Fiscalía, con los de Juan Carlos Reyes.

Anaya admite que sabía del cambio accionarial, pero no las supuestas deficiencias: “Un cambio de acciones cualquiera lo habría podido saber porque si revisas el acta constitutiva original aparecen otros dos socios.

Que yo me detuve en esa particularidad en aquel entonces, por supuesto que no, como no lo haría ninguna persona”, añade. El candidato presidencial asegura, no obstante, que desconocía las supuestas anomalías en el cambio accionarial y que, en cualquier caso, él “no tendría ninguna responsabilidad”.

 

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