¡Otra vez los gringos, y ahora en Siria!

VOCES DE LEVANTE Y OCCIDENTE

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¡Otra vez los gringos! ¡Los imperialistas! ¡Asesinos de niños! ¡Violadores de la soberanía! Esa fue la reacción en las redes sociales en México ante el ataque de Estados Unidos, Francia y la Gran Bretaña a bases militares sirias, la semana pasada.

Luego comenzaron los lamentos: ¡qué decepcionados estamos de Emmanuel Macron, del que teníamos tantas expectativas! ¡qué impotencia ver cómo Estados Unidos bombardea a niños y no poder hacer nada! Y, por supuesto, las explicaciones.

He aquí una de mis favoritas: Trump se inventó un ataque con armas químicas para poder invadir Siria. Estados Unidos quiere ocupar este país para crear un ducto de gas natural desde Arabia Saudita hasta Alemania, que sustituya los ductos que vienen de Rusia. Y digo una de mis favoritas porque el absurdo es tal, que se vuelve tragicómico.

Qué importa que el gas natural se convierte en líquido y se trasporta por barco; o que los precios del gas natural en Europa han disminuido en los últimos años gracias a la sustitución de este bien por fuentes verdes de energía; qué importa que en realidad Estados Unidos ha disminuido su presencia y ayuda en Siria y hasta la última semana buscaba sacar a sus tropas lo más rápido posible; o que Washington no conduce su política exterior y militar con el objetivo de proveer a Europa de bienes.

Qué importa que no hayan muerto civiles en el ataque de las potencias. Qué importa que el ataque fue contra fábricas de gas sarín con el que Bashar al Assad mató niños. Es decir, qué importan los hechos, la lógica, la evidencia, la razón. Lo que importa no es Siria, ni los civiles, ni los niños, ni la paz. Lo que importa es oponerse a Estados Unidos, al “imperialismo”. Por algunos instantes pensé que podríamos darle carta blanca a estas opiniones.

Al fin y al cabo, la evidencia que se usó como argumento para invadir a Irak resultó ser falsa; al fin y al cabo, Estados Unidos ha cometido atrocidades por décadas. Sin embargo, eso significaría quedarnos callados ante el genocidio sirio. No; la guerra civil no se trata de un intento de Washington de “conquistar el Medio Oriente”. El bombardeo de Trump (que podríamos discutir qué tan efectivo o no es como estrategia) fue contra objetivos militares sirios y fábricas de armas químicas y no contra “centros de investigación”, como dijo Nicolás Maduro. Esto no se trata de una lucha de la “izquierda” contra el imperio.

Assad no es ningún líder de izquierda, ni ningún líder legítimo, como sugiere un video de una monja en donde nos dice, entre otra sarta de fake news, que Assad ganó las elecciones —unas elecciones tan libres como las de Robert Mugabe—. Assad es un dictador genocida que ha llevado a cabo una limpieza étnica de sirios sunitas y gaseado, en repetidas ocasiones, a la población civil. Si en verdad están preocupados por Siria, en lugar de hacer maromas mentales e inventarse teorías de la conspiración para justificar su oposición a todo lo que pueda hacer Estados Unidos, sin matices, tómense ese tiempo para leer. Vaya, que cinco minutos en Google son suficientes, aunque no para entender el conflicto sirio, por lo menos para no creerse moralmente superiores, cuando en realidad están siendo apologistas de un genocidio.

Gabriel Morales Sod

Gabriel Morales Sod

Gabriel Morales Sod es licenciado en Relaciones Internacionales por El Colegio de México y candidato a doctor en Sociología por la Universidad de Nueva York. Escribe sobre Medio Oriente, política estadounidense y política internacional.
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