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Foto: Autocosmos

La BMW X2 presume un diseño agresivo y dinámico, con proporciones que recuerdan más a un shooting brake o a un hatchback que a una SUV; cuenta con elementos de diseño que aportan frescura, como los emblemas de la marca montados en los costados, a la altura del Poste C, y que son un homenaje a icónicos coupés de antaño, como el 3.0 CSL. 

Por su parte, el interior es típicamente BMW, con muchos botones y esa gran pantalla flotante en la parte central del tablero que de serie es de 6.5” y de manera opcional puede ser de 8.8”.

En general, la calidad de materiales y ensamble están muy bien, a la altura de lo que debe ser un vehículo premium, con algunos detalles que la hacen ver fresca y juvenil, como la iluminación LED que se va por debajo de la moldura central del tablero, y continúa en las puertas. Asimismo, la consola central tiene una clara orientación hacia el conductor, ya que el diseño excluye un poco al copiloto de los botones y mandos que están en la consola central.

Es importante destacar que, en general, hay pocos espacios para guardar objetos y además son pequeños; la cabina es poco práctica, un aspecto que denota la orientación más personal que tiene la X2. De cualquier manera, lo anterior no significa que se hayan hecho sacrificios en materia de espacio para los ocupantes, ya que el espacio está muy bien aprovechado y cuatro adultos pueden viajar con comodidad.

Foto: Especial

Tras el volante, se nota de inmediato el tradicional enfoque de BMW en el buen manejo, pues la X2 se conduce muy bien; es noble, bien plantada y predecible, al tiempo que es sumamente ágil, comunicativa y precisa. La dirección es rápida y con buen nivel de retroalimentación, mientras que el ajuste de la suspensión es más bien duro, de orientación más deportiva (incluso en ese apartado no se siente tan elevada como otras SUVs) que de confort; algo que se agudizaba todavía más en nuestra unidad de prueba, ya que montaba los rines de 20” opcionales y aunque no lo voy a negar, se ven increíbles, sí hacen un poco ríspida la calidad de marcha; y además, al llevar neumáticos de perfil tan bajo se corre el riesgo de reventarlos en el primer bache o coladera destapada del camino.

Mecánicamente sólo hay una opción disponible se trata del motor de 4 cilindros y 2.0 litros turbo que entrega 192 hp y 207 lb-pie de torque, que va asociado con una rapidísima trasmisión automática de doble clutch y siete velocidades que envía la potencia al eje delantero, el conjunto responde con mucha contundencia, permitiendo que la X2 se mueva con gran agilidad y responda con brío. En todo momento se percibe excelente capacidad de aceleración y reservas de potencia para que cualquier recuperación sea cosa de risa. Por si fuera poco, con los frenos M Performance el desempeño es tremendo; el sistema parece completamente resistente a la fatiga y trasmite la confianza de un deportivo más serio.

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