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Idelfonso Guajardo. Foto: @SRE_mx
Ildefonso Guajardo. Foto: @SRE_mx

El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, sostuvo que los socios del TLCAN necesitan mostrar flexibilidad, cuando se aproxima la fecha límite autoimpuesta de finales de agosto para tratar de alcanzar un acuerdo en las conversaciones para modernizar el pacto comercial.

Posterior a las reuniones bilaterales, Guajardo dijo que no es posible garantizar un acuerdo para el mes de agosto.

“Nuestro compromiso es seguir comprometidos y tratar de hacer las cosas, no podemos garantizarlo (terminar en agosto)”, indicó el secretario a periodistas en Washington. Según la agencia Reuters, en lo relativo a los capítulos de solución de controversias, Guajardo apuntó que, debido a su perfil trilateral, éstos serían discutidos en otra temporalidad.

“Recuerden que ese capítulo (19) tiene un carácter trilateral, entonces será discutido eventualmente, lo mismo (con el capítulo 20)”, externó.

Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que si no existen avances relevantes durante las discusiones sobre el TLCAN, no hay problema.

Declaró que “no tiene prisa” en que el asunto se resuelva. “O tenemos un TLCAN justo para nosotros o no tendremos TLCAN en lo absoluto”, afirmó. “Está bien si no hay avances en estos días sobre el TLCAN”, agregó.

Lo anterior, luego de que el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, indicó que se espera que existan avances durante los próximos días, tras las reuniones con una delegación mexicana en Washington.

Trump subrayó que la atención debe enfocarse en México y que Canadá deberá esperar su momento para negociar, ya que sus tarifas son muy altas.

“No estamos negociando con Canadá en este momento porque sus tarifas y aranceles son demasiado altos”, apuntó.

En tanto, Guajardo ha mantenido reuniones bilaterales ministeriales con el representante Lighthizer, por cuatro semanas consecutivas sin la parte canadiense, representada por la ministra de Asuntos Globales, Chrystia Freeland.

Guajardo informó que aún habían temas pendientes a ser resueltos entre México y su vecino del norte, por esta razón el ingrediente canadiense no se ha sumado a la negociación.

“Mi visión es que hay problemas entre México y EU que tienen que ser resueltos, después podremos tener una reunión trilateral”, declaró en el marco de las negociaciones. En las negociaciones, se encuentran, además de Gajardo, el canciller Luis Videgaray y el designado como jefe negociador del TLCAN por el equipo de transición, Jesús Seade.

Ayer se cumplió un año de que se iniciaron las negociaciones de renovación del acuerdo. Hasta el momento, existen sectores que han tenido avances importantes como el automotor.

Gráfico: La Razón de México

Tratado preocupa más que AMLO: BBVA

El principal riesgo para nuestro país en este momento es la renegociación del TLC, más que el cambio de nuevo gobierno, aseguró el director general de BBVA Bancomer, Eduardo Osuna.

Explicó que la institución financiera no espera ningún impacto negativo con la llegada del próximo gobierno, “de hecho estamos acelerando nuestro ritmo de inversión en la medida en que podemos”.

En ese sentido, dijo que “la principal incertidumbre que hay en la economía mexicana hoy, en la perspectiva general de negocios, tiene que ver con el Tratado de Libre Comercio, lo primero, y esta incertidumbre viene en el último año y medio. Sí hemos visto inversiones que se han detenido hasta tener claridad de la resolución del TLCAN”.

En tanto, Alejandro Gómez Strozzi, socio de comercio exterior de Foley Gardere Arena, anticipa que aunque estos temas estén en la mesa, hay límites en su flexibilidad para no dañar los intereses de nuestro país.

“En el caso de las reglas de origen automotriz, el porcentaje actual de contenido regional de 62.5% para un automóvil ligero funciona muy bien, porque México exporta una gran cantidad de automóviles y los actores de la cadena productiva, dentro de los tres países, se han acomodado sin problema dentro de dicho porcentaje. Sólo las armadoras podrían responder con precisión cuál sería el efecto de elevar el porcentaje, aunque de fondo la discusión tiene un origen más bien político”.