• Tamaño de fuente: A  A  A  A  
Cheryshev (6) y Gazinsky (8) festajan el segundo gol de Rusia sobre Egipto. Foto: Reuters

Otra vez el anfitrión mostró poderío y actitud, lo primero para intimidar y lo segundo para conseguir la gloria. El papel que la selección de Rusia está haciendo en el presente Mundial es bastante loable, pues aquel equipo que previo a la justa veraniega sumaba 7 encuentros sin ganar, en apenas dos encuentros ha sumado 8 goles y seis unidades para ponerse en lo más alto del Grupo A. Un autogol de Ahmed Fathy y los tantos de Denis Cheryshev y Artem Dzyuba sirvieron para concretar su dominio de 3-1, mientras que Mohamed Salah, que vagó como lobo solitario, apenas pudo salvar el tanto de la honra.

Gráfico: La Razón de México

Por mucho, Rusia fue más que su rival en los primeros minutos, con mejores despliegues, precisión en los pases, equilibrio de juego, explotación en las bandas y posesión del esférico. El equipo nacional no se cansó de pasear el balón lejos de su portería, con Mário Fernandes dándole vida al medio campo, con Aleksandr Golovin, Iury Gazinski, Roman Zobnin, Denis Cheryshev, Aleksandr Samédov, apoyandolo y un Artem Dzyuba insitiendo en la punta, como un lobo solitario.

Por su parte, Egipto fue cauto, a veces tibio, esparció bien a su zaga y en muchas ocasiones la suerte le hizo el favor. Los balonazos a ningún lado fueron su principal argumento para volver a distribuirse, apelaron a las jugadas de balón parado, pero difícilmente se les dieron. No fue hasta el minuto 15 cuando los faraones tuvieron la primera clara, cuando Mahmoud Ahmed Ibrahim Hassan, Trézéguet, intentó con un disparo de media distancia, el cual se paseó por todo el área del portero local Igor Akinfeev, hizo un efecto arqueado, pero no alcanzó para entrar a la portería. Sólo fue un pequeño susto.

Los Osos tricolor no cesaron, pero sí regalaron metros a sus rivales, entonces el partido fue más equilibrado e interesante. Un tú a tú. Un compromiso de carácter mundial que comenzó a llevar el esférico de lado a lado, con vida en todos los sectores del campo, ya sea de forma aérea o a ras de césped, exigiendo más la participación del meta egipcio Mohamed El-Shenawy y también el de la zaga anfitriona.

Minuto 59. Denís Chéryshev anotó su tercer gol del Mundial en el 2-0 parcial de Rusia sobre el conjunto africano.

No fue hasta pasado el minuto 20 cuando el tan esperado Mohamed Salah apareció, y lo hizo para distribuir el balón por el centro y costado derecho, con pases precisos y tomando la batuta, aunque sus clases de buen futbol poco hicieron. Sin embargo, el representativo de Rusia siguió pesando en dominio, aunque no lo suficiente como para mover el tablero, el cual se mantuvo en ceros hasta que terminaron los primeros 45 minutos.

Gráfico: La Razón de México

El segundo tiempo comenzó dinámico, con buena circulación por las bandas y también por el centro. Al minuto 47, se abrió el marcador y fue gracias a un infortunio del zaguero egipcio Ahmed Fathy. Tras una serie de rebotes, Roman Zobnin sacó un disparo y el esférico se encontró con una pierna del “7” de los Chicos del Nilo y luego se incrustó del lado derecho del portero Mohamed El-Shenawy para poner el 1-0.

Ya con la confianza a tope, al 59’ llegó el segundo de los anfitriones, cuando Denis Cheryshev remató con la izquierda desde el centro del área al centro de la portería una asistencia de Mário Fernandes.

Pero la cólera del local no se sació ahí, al 62’, Ilya Kutepov sirvió un pase profundo y Dzyuba empujó con su derecha desde el centro del área; en 15 minutos Rusia estaba logrando el vestidor.

Al 71’, el colegiado Enrique Cáceres dictó una pena máxima a favor de los faraones; Salah, con todo el carácter, lo convirtió en anotación.

Y cuando los Osos tricolor se frotaban las manos, el colegiado Enrique Cáceres dictó penalti a favor de los faraones; Salah, con todo el carácter lo convirtió. Apenas una gota de agua en un desierto.

 

Senegal sorprende y pasa sobre Polonia

La segunda sorpresa de la jornada de ayer se dio cuando la selección nacional de Senegal venció 2-1 a su similar de Polonia, en un partido que fue muy apretado en el Estadio Spartak de Moscú.

Foto: AP

El marcador se abrió al 37’ cuando Mané tomó el balón afuera del área y, al sentir la marca de la zaga rival, pasó para su compañero Idrissa Gana, quien mandó un disparo que fue claramente desviado por el defensa Thiago Cionek. El esférico cambió de trayectoria y nada pudo hacer el portero Szczesny.

El otro gol fue de Mbaye Niang, al 60’. El el africano aprovechó la mala comunicación entre defensa y portero al dejar botar la bola y tras ganarla se enfiló a la portería solo para definir el 2-0.

Fue hasta el 85’ cuando llegó el gol del descuento tras un centro de tiro libre, casi desde media cancha, que Krychowiak remató a gol dentro del área para el 2-1 final.